Nicolás Albera
Las desafortunadas declaraciones de la senadora
nacional por Córdoba, Carmen Álvarez
Rivero, quien se refirió a los derechos de los niños argentinos a ser atendidos en el Hospital Garrahan, resuenan pero sobre todo duelen en aquellas
familias que deben afrontar un cáncer infantil.
“No creo que los niños argentinos tengan
derecho a venir al Garrahan a ser curados”, expresó este martes la
dirigente del Pro y aliada del presidente Javier
Milei, en el marco del debate del proyecto de emergencia pediátrica, que obtuvo
dictamen y será tratado la próxima semana en el recinto.
Eliana
Serrano, mamá de Benjamín
Druetta (10), un niño de San Francisco al que le diagnosticaron a sus 3
años un tumor neuroblastoma en la zona sacra, que se fue extendiendo por la
médula. Hoy, según palabras de su mamá, es un “sobreviviente” en remisión parcial.
Sin embargo, las palabras de la senadora
ameritaron una respuesta de su parte, un poco representando a otras familias
que pasaron y pasan por una situación de estas en sus casas.
“Yo como mamá de un de niño oncopediátrico, con
respeto pero con la experiencia que me da haber recorrido un camino difícil en
defensa de la salud de mi hijo, puedo entender la preocupación respecto a la distribución
de los recursos y las competencias en el sistema de salud, pero no puedo como
madre aceptar estas declaraciones sobre el acceso de los niños argentinos al Hospital
Garrahan. Fue muy fuerte”, respondió Serrano a la consulta de Up.
Un derecho constitucional
La mujer indicó que desde su perspectiva como
madre que pasó por una situación límite como la enfermedad de su hijo, conoce las
leyes y derechos que amparan a los niños: “La senadora dice que no conoce un derecho
pero el derecho a la salud es universal y está en la Constitución Nacional, en
el artículo 14 bis. Este derecho no distingue entre ciudadanos de distintas
provincias, ni establece límites geográficos para su ejercicio. También la ley
26.061 de Protección Integral de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes,
de alcance nacional, consagra el derecho a la salud de estos en el territorio
argentino sin importar su lugar de residencia”, recordó.
Sobre su experiencia con el Hospital Garrahan,
Serrano primero lo definió como centro de salud: “Es de excelencia pediátrica reconocido
a nivel nacional e internacional, que brinda atención de alta complejidad a
niños de todo el país independientemente de su lugar de origen o la condición
económica de una familia”.
Recordó que su hijo, si bien es un ciudadano
cordobés, tuvo “la fortuna” de contar con la derivación de su oncóloga de
cabecera a este centro de salud: “Si bien Benjamín no clasificó para el
tratamiento experimental que se ofrecía, pudimos acceder a la atención de otra
doctora. El Garrahan es financiado con fondos nacionales para cumplir con su función
de hospital referencial”, explicó.
Luchar contra un cáncer infantil
Respecto a la experiencia de afrontar la
enfermedad de Benjamín, habló de transitar un “camino de incertidumbre y angustia”
que los llevó a buscar alternativas de tratamiento en muchos lugares, no solo
en Buenos Aires sino también en España y Estados Unidos.
“Entendimos que la salud de un hijo no tiene
frontera, como padres agotamos todas las posibilidades de darles la mejor
oportunidad de recuperarse y aferrarse a la vida”, afirmó.
En el final, Serrano le pidió a la senadora
Álvarez Rivero que reconsidere sus palabras: “Desde mi lugar, con mucho
respeto, le respondo que reconsidere sus palabras y trabaje para fortalecer el
sistema de la salud público para garantizar la atención de calidad a los chicos
de todo el país”.