Se viven horas de máxima tensión en la localidad de Las Varillas luego de que esta mañana algunos trabajadores decidieron tomar la fábrica por falta de pago y respuesta por parte de los directivos de la empresa Pauny, que tiene unos 500 empleados.
Ayer el secretario de la UOM, Lucas Sarmiento,
participó de una audiencia con la empresa pero al salir aseguró que no hubo respuesta
concreta para los empleados que les adeudan salarios y están suspendidos.
Este martes, los mismos trabajadores habrían decidido quedarse dentro de la fábrica y reclamar. “La fábrica está tomada”, aseguraron.
Crisis: cheques rechazados y atrasos en salarios
La planta industrial de Pauny en Las Varillas
sufre el embate de la crisis económico. Viene de suspender temporalmente a unos
500 trabajadores y mantiene atrasos en el pago de haberes, en medio de un
crítico frente financiero con deudas millonarias y cheques rechazados.
Balances en caída
Los balances financieros reflejan la
profundidad de la restricción de liquidez de la firma.
Entre el 13 y el 23 de octubre, la compañía
sumó 146 cheques rechazados por falta de fondos, acumulando un total de
$1.028,4 millones, según los registros de la Central de Deudores del Banco
Central (BCRA).
Al mes de agosto de 2026, la deuda financiera
global alcanzó los $30.817 millones. El principal acreedor es el Banco Nación,
con $21.587,9 millones, lo que implica alrededor del 70% del total
comprometido, clasificado en situación 2 de seguimiento especial. El resto del
pasivo se distribuye entre el Banco de Córdoba ($4.233,9 millones), el BBVA
($3.210,6 millones) y el Banco Provincia ($1.486,4 millones).
Para contener el desabastecimiento de insumos y sostener la línea de montaje, Pauny apeló a su propia red comercial, ya que sus concesionarios compraron por adelantado 60 tractores para volcar liquidez a la fábrica. No obstante, las dificultades operativas y la falta de capital de trabajo impidieron cumplir los plazos, por lo que solo se logró entregar algo más de la mitad de las unidades pactadas.
En busca de nuevos inversores
En paralelo, la cúpula directiva admitió que
realiza gestiones para incorporar nuevos inversores que aporten fondos frescos,
aunque fuentes del sector ven complejo cerrar un acuerdo en medio de un cuadro
financiero tan deteriorado.
La empresa fue fundada en 2002 tras la quiebra
de la recordada Zanello y surgió gracias a un modelo asociativo integrado por
exdirectivos, operarios, concesionarios y una participación minoritaria del
municipio de Las Varillas.
Tras consolidarse en el mercado local y
alcanzar picos de producción cercanos a los 2.000 tractores anuales, la fábrica
vuelve a encontrarse, más de dos décadas después, en un complejo escenario para
el empleo y la agroindustria nacional.











