El exdiputado nacional Rodrigo De Loredo volvió este martes a San Francisco, ya como líder
del radicalismo cordobés tras las internas frustradas semanas atrás. Participó junto
al nuevo presidente del Comité Provincia de la UCR, Matías Gvozdenovich, de la asunción de las
autoridades partidaria del departamento San Justo.
Previo a su presencia en este acto, De Loredo habló en Déficit Cero (@upsanfco + @3564tvstream) y se refirió al posible frente opositor con La Libertad Avanza, al rol de Marco Puricelli en San Francisco y a la reunión que mantuvo con Gabriel Bornoroni, y también insistió en que es el candidato que mejor le puede ganar al peronismo cordobés en 2027.
- Llega a San Francisco al mando de una UCR tras ese ida y vueltas respecto a la interna.
Una interna sin sentido que procuramos evitar.
Hace tiempo aprendimos que las peleas entre nosotros no nos llevan a ningún
lado, pero bueno, fue inventada por el peronismo con esta vocación
intervencionista y bastante decadente del gobierno intentando influir en que
nosotros no armemos un frente con todo el arco no peronista en Córdoba, que
saben que es mi marcado objetivo y que estoy tras eso y tengo expectativa y
esperanza que se logre. Entonces nos arrastraron a una interna en un hecho sin
antecedentes democráticos por lo pornográfico de la intervención peronista con
la vicegobernadora (por Miryam Prunotto). Es algo que no buscamos, pero con el
diario del lunes nuestra organización política está más fuerte que nunca, con
un despliegue en todas las provincias, con sus intendentes, sus dirigentes y
con expectativa de recuperar ciudades como San Francisco en la mano de
dirigentes como Marco Puricelli.
- ¿Cómo está el radicalismo en San Justo, departamento bastión del llaryorismo el cual también busca pisar La Libertad Avanza?
Yo lo veo muy bien porque, a pesar que las
organizaciones políticas tradicionales están lastimadas, algo que está pasando en
el mundo entero. La democracia ha devenido en democracia de personas. Yo cuando
lo describo no es que lo promociono, pero es un dato de la realidad. Y creo que
en términos de oferta alternativa al “Peta” Bernarte me parece que lo de Puricelli
excede las fronteras del radicalismo y tiene un mismo espíritu que el que tengo
yo a nivel provincial y lo veo trabajando muy bien con la gente del PRO en San
Francisco, con la gente de La Libertad Avanza que está armando en toda la
provincia y con la gente del Frente Cívico.
- Hablando de Puricelli: ¿Cómo tomó la foto con Gabriel Bornoroni y los referentes locales de La Libertad Avanza?
Ya estoy acostumbrado. Ustedes recuerden que yo
ya di un paso al costado la vez pasada y que será muy difícil que esta vez lo
vuelva a hacer. Hoy nos encuentra la situación política liderando las
intenciones de voto, con mucho conocimiento de la provincia, con mucho
despliegue territorial, con un equipo muy grande. Vengo acá a San Francisco a
seguir ofreciendo alternativas de solución a problemas que se repiten hace 30
años. Ya la vez pasada di un paso al costado. Entonces, ¿por qué te lo cuento?
Porque ya conozco todas estas telenovelas a las que no le doy tanta relevancia
y que las creo naturales. Lo cierto es que no tenemos todavía una fecha dispuesta
por el gobernador, entonces están las fotos que van con uno, van con otro, y a
mí me tienen sin cuidado.
- ¿Sigue en pie la posibilidad de un frente opositor amplio con LLA?
Está más cerca que nunca a mi entender.
- ¿Y qué los une con el partido del presidente Javier Milei? Porque tienen fuertes diferencias en algunos aspectos, caso desfinanciamiento universitario por citar alguno.
Bajar impuestos en Córdoba requiere reducir una
burocracia que se fue acrecentando de una forma brutal con los 30 años del peronismo.
Existen 14 ministerios y nosotros vamos a gobernar con cinco, tienen 10
agencias que las vamos a eliminar, han duplicado la cantidad de empleo público.
Entonces, para sostener todo eso, te revientan con los impuestos, con las
multas. Ese es el punto central de coincidencia con La Libertad Avanza y con el
Frente Cívico, junto a una política seria de lucha contra el narcotráfico y la
inseguridad que es otra de las grandes falencias del peronismo cordobés.
Después tenemos diferencia y no soy lo mismo que Bornoroni y que Juez, y en eso
tiene que haber una complementariedad y una riqueza en vez de una
contradicción.
- ¿Cómo piensan resolver el candidato de darse un acuerdo?
Propuse una primaria muy realizable, muy
austera, con poca plata se podría hacer y la gente participaría. ¿Por qué creo
que participaría? Porque yo siento en la calle que me dicen, "Che, estén
juntos". Si eso no prospera, les propongo que elijamos el más competitivo
que garantice el triunfo más grande. Se imaginan que si me animo a proponer eso
es porque somos de alguna manera conscientes de que estamos bastante bien en la
consideración pública. Lo que sí también es un dato de la realidad es que La
libertad Avanza tiene una prioridad probablemente mayor que es la reelección
presidencial. Para nosotros las probabilidades son de la misma jerarquía, que
no vuelva el peronismo en el país y tampoco en Córdoba. Insisto en que nosotros
objetivamente podemos armar un frente que le dé al proyecto nacional un triunfo
categórico en Córdoba en el marco de las elecciones previas a la elección
nacional. Es un razonamiento que cada vez va tomando más fuerza porque
imagínense ustedes que no le vaya bien al modelo nacional, al modelo no
peronista unos antes de la elección nacional en una provincia como la nuestra,
probablemente la más refractaria del kirchnerismo de la Argentina.
- ¿Cuánto te preocupa la marcha de la economía nacional que al menos en la micro sigue sin repuntar y puede impactar en la elección?
Es un tema que me preocupa. Pero yo transité dos
años en bastante soledad con este papel de acompañar críticamente, ¿no? Bueno,
después del tiempo, ahora me parece que hay más oxígeno porque lo veo al PRO
con Mauricio Macri a la cabeza con ese perfil y ahora hasta Patricia Bullrich y
estoy en el mismo lugar. Siempre estuve en el mismo lugar. Antes era criticado
porque no decía un sí a todo o criticado por uno o criticado por otros. No soy
dueño de la verdad, pero mis posturas han tratado de ser siempre muy leales al
pensamiento y muy coherentes. Con esto, ¿qué te quiero decir? Acompañé un
proceso de estabilidad económica que sabía que iba a tener un tránsito difícil,
pero realmente creo que la Argentina está integrándose al mundo, por más que en
el tránsito haya sectores más perdedores que otros y es un dato de la realidad,
es un camino necesario para el país. Este país ha estado 70 años haciendo que
los sectores dinámicos y competitivos globalmente de la Argentina, como la
agroindustria, como el sector lácteo, cárnico o muchas áreas en donde somos
competitivos, subsidie a una artificialmente creada competitividad de sectores
que no, con buenas intenciones, con nobles objetivos. Pero 70 años de eso no
sumergieron en la pobreza. Entonces, se le sacaba el campo para que subsidie
industrias que después tenían competir con chinos, que no se podía competir.
Son muy pocos los países en el mundo que se pueden dar el lujo de resistirse
por un tiempo nomás a la globalización, un país como el nuestro no. Entonces,
este modelo más abierto al mundo y más dinámico en áreas que han estado
adormecidas como la minería, la pesca, y que le vaya quitando la pata en
materia de retenciones al sector más potente que tiene el país, que es el campo
y su agroindustria como un desagregado estratégico, me parece que es un camino
acertado, igual que el de la desregulación, igual que de la desburocratización.










