En el marco del Día de la Lealtad Peronista, celebrado
el pasado sábado 17 de octubre, el referente del Frente Renovador de San
Francisco, Andrés Romero, encabezó
un encuentro junto a hombres y mujeres que militan en su espacio y dejó un mensaje
centrado en la unidad del peronismo, el diálogo y la necesidad de construir una
alternativa política con vocación de futuro.
Romero destacó la importancia de recuperar el
espíritu de unidad que representa esta fecha y llamó a dejar de lado las
diferencias para construir una propuesta política capaz de dar respuestas a las
necesidades de la sociedad.
“El 17 de octubre nos recuerda que las grandes
transformaciones nunca se construyeron desde el individualismo, sino desde la
organización, la solidaridad y la capacidad de caminar juntos detrás de un
objetivo común. Hoy más que nunca necesitamos recuperar ese espíritu”, expresó.
En ese sentido, sostuvo que la unidad del
peronismo debe ser una construcción basada en el diálogo, el respeto y la
voluntad de encontrar puntos de encuentro: “Tenemos que entender que la unidad
no significa que todos pensemos exactamente lo mismo. Significa que somos
capaces de reconocer nuestras diferencias, poner por delante lo que nos une y
comprender que hay una responsabilidad colectiva mucho más importante que
cualquier interés individual”, afirmó.
Construir una alternativa política
Romero también hizo hincapié en la necesidad de
construir una alternativa política que vuelva a conectarse con las
preocupaciones cotidianas de los vecinos, especialmente en un contexto
económico que golpea a las familias, a los trabajadores y al comercio local.
“Hay mucha gente que necesita volver a tener
esperanza. Y esa esperanza no se construye solamente con discursos: se
construye estando cerca, escuchando, acompañando y ofreciendo respuestas
concretas. La política tiene sentido cuando sirve para mejorar la vida de las
personas”, señaló.
Finalmente, destacó el valor del encuentro y la
participación de las mujeres y los compañeros que compartieron la jornada: “Nos
llevamos la convicción de que hay ganas de participar, de encontrarnos y de
construir algo mejor. El desafío es transformar esas ganas en organización, en
propuestas y en una verdadera voluntad de unidad. El 17 de octubre nos marca un
camino: cuando el pueblo se organiza y camina unido, es capaz de cambiar la
historia”, concluyó Romero.








