Así lo sostuvo Lucas Sarmiento, secretario de la UOM, en diálogo con Déficit Cero. La fábrica de Las Varillas fue tomada por los trabajadores luego de meses de incertidumbre y salarios adeudados.
En el marco de los reclamos por la deuda de haberes y suspensiones, el secretario de la Unión Obreros Metalúrgicos San Francisco, Lucas Sarmiento, habló en Déficit Cero (Martes 18.30 por @3564tvstream) para explicar la situación que atraviesan más de 450 trabajadores de la fábrica de tractores de Las Varillas.
“Las familias están generando una deuda terrible, con bancos, alquileres y hay hasta familias que han sido desalojadas”, lamentó Sarmiento.
Cabe recordar que desde el martes a la mañana se viven horas de máxima tensión en la localidad de Las Varillas luego de que algunos trabajadores decidieron tomar la fábrica por falta de pago y respuesta por parte de los directivos de la empresa.
El lunes, Sarmiento, participó de una audiencia con la empresa pero al salir aseguró que no hubo respuesta concreta para los empleados que les adeudan salarios y están suspendidos.
Este martes, los mismos trabajadores decidieron quedarse dentro de la fábrica y reclamar. “Nos vamos a quedar hasta que haya una respuesta concreta”, indicaron.
Crisis: cheques rechazados y atrasos en salarios
La planta industrial de Pauny en Las Varillas sufre el embate de la crisis económico. Viene de suspender temporalmente a unos 500 trabajadores y mantiene atrasos en el pago de haberes, en medio de un crítico frente financiero con deudas millonarias y cheques rechazados.
Balances en caída
Los balances financieros reflejan la profundidad de la restricción de liquidez de la firma.
Entre el 13 y el 23 de octubre, la compañía sumó 146 cheques rechazados por falta de fondos, acumulando un total de $1.028,4 millones, según los registros de la Central de Deudores del Banco Central (BCRA).
Al mes de agosto de 2026, la deuda financiera global alcanzó los $30.817 millones. El principal acreedor es el Banco Nación, con $21.587,9 millones, lo que implica alrededor del 70% del total comprometido, clasificado en situación 2 de seguimiento especial. El resto del pasivo se distribuye entre el Banco de Córdoba ($4.233,9 millones), el BBVA ($3.210,6 millones) y el Banco Provincia ($1.486,4 millones).
Para contener el desabastecimiento de insumos y sostener la línea de montaje, Pauny apeló a su propia red comercial, ya que sus concesionarios compraron por adelantado 60 tractores para volcar liquidez a la fábrica. No obstante, las dificultades operativas y la falta de capital de trabajo impidieron cumplir los plazos, por lo que solo se logró entregar algo más de la mitad de las unidades pactadas.
En busca de nuevos inversores
En paralelo, la cúpula directiva admitió que realiza gestiones para incorporar nuevos inversores que aporten fondos frescos, aunque fuentes del sector ven complejo cerrar un acuerdo en medio de un cuadro financiero tan deteriorado.
La empresa fue fundada en 2002 tras la quiebra de la recordada Zanello y surgió gracias a un modelo asociativo integrado por exdirectivos, operarios, concesionarios y una participación minoritaria del municipio de Las Varillas.
Tras consolidarse en el mercado local y alcanzar picos de producción cercanos a los 2.000 tractores anuales, la fábrica vuelve a encontrarse, más de dos décadas después, en un complejo escenario para el empleo y la agroindustria nacional.