La
Defensoría de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, cuya titular es Amelia López, emitió un comunicado referido
al crimen de Aralí Vivas en
Brinkmann, hace poco más de una semana.
En el escrito dirigido al fiscal general de la provincia, Juan Manuel Delgado, cuestiona tanto a los medios de comunicación como al fiscal de San Francisco, Oscar Gieco.
En el comunicado no se concuerda con la divulgación de datos sensibles relacionados con el homicidio de la niña de 8 años y mencionó que Gieco reveló que uno de los detenidos afirmó que "era costumbre abusar de la menor asesinada". En este marco, López solicitó que se instruya a Gieco para evitar la difusión de información delicada.
El texto también critica al perito Mario Vignolo, médico forense, por la exposición innecesaria de detalles de la autopsia de Aralí, lo que resultaría en una revictimización de los hermanos de la niña.
En el documento, se pide de forma urgente trabajar institucionalmente para prevenir la violencia extrema, omitiendo lo referido a la protección de los menores y la salud mental de las víctimas.
Sin respuestas
No obstante, el comunicado no menciona nada respecto al rol de la Secretaría Nacional de la Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf), cuestionada hasta por la propia Justicia y el municipio de Brinkmann, ante la decisión de que Aralí y sus hermanos convivan en un hogar donde la violencia y los malos tratos eran moneda corriente.












