En el marco del 55° aniversario que el Parque Industrial Tecnológico y Logístico
San Francisco conmemora durante este año, se llevó a cabo este jueves la
conferencia “Perspectivas de la Economía Argentina. Posibles Impactos a Nivel
Regional”, a cargo del reconocido economista Carlos Seggiaro.
La actividad contó con una importante
concurrencia de empresarios, representantes de empresas, autoridades y
referentes del sector productivo, que participaron de un espacio de análisis e
intercambio sobre la realidad económica del país y su impacto en la industria.
Seggiaro abordó especialmente la situación
económica que atraviesa actualmente el sector industrial, marcada por dificultades
para sostener la actividad, la competitividad y la rentabilidad, y planteó los desafíos
que presenta el actual contexto económico nacional.
En la previa, el destacado economista dialogó
con Déficit Cero (Up + 3564 TV
Stream).
- ¿Qué
le dice en estos encuentros a los industriales?
Que estamos mirando un escenario de
reconfiguración del sistema productivo en el país, donde hay ganadores y
perdedores, donde hay sectores que están yendo para adelante, sin lugar a
dudas, como el minero, como el energético, el petrolero. El sector agropecuario
tiene algunos elementos positivos mirando la próxima campaña, pero es cierto,
obviamente que hay un escenario mucho más complicado para algunos otros
sectores productivos como el comercial, también donde está la mayor parte del
sector industrial de la Argentina, donde está la construcción, etcétera. Y esto
reconfigura un poco el mapa en términos de negocios porque decimos: hay
ganadores y perdedores en términos sectoriales, también en términos regionales
porque si vos le preguntás a un comerciante del centro de la ciudad de Neuquén,
¿cómo le está yendo?, te va a decir que está en Disney. Pero si le preguntás a un
comerciante del centro de San Francisco, obviamente tiene una mirada
diametralmente opuesta. Se están viendo diferencias regionales aún dentro de un
mismo sector. Y por supuesto también en un contexto donde la distribución del
ingreso en la sociedad argentina está atendiendo a transformaciones importantes
en un esquema que los economistas llamamos regresivo. Estamos viendo cosas
complicadas en algunos segmentos de la sociedad, mientras que otros obviamente
están avanzando.
- La
Unión Industrial Argentina pidió que se apliquen políticas sectoriales, un plan
estratégico que acompañe la reconversión del sector industrial. Pero parece no
haber una decisión del Gobierno a avanzar sobre ello. Es más, todo lo
contrario.
El propio presidente dijo algo muy fuerte que “la
distinción entre la micro y macroeconomía es un error” y que quienes quieren
tocar la micro son asesinos potenciales. Es poco probable que el Gobierno
argentino vaya a dar una respuesta positiva en eso. Uno está viendo desde la
asunción de (Diego) Santilli como jefe de gabinete un cambio de actitud en la
relación política, ¿no es cierto? Con la oposición, llamémosle amigable. El Gobierno
argentino está dispuesto a ir por un proceso de negociación o flexibilizar su
posición, me parece, en términos políticos, en términos de estrategia política.
Pero precisamente está dispuesto a hacer eso porque no está dispuesto a
modificar la política económica, no está dispuesto a hacerlo y el Presidente lo
ha dicho. Los proyectos de ley que están ingresando al Congreso apuntan a una
profundización de la actual política económica en términos de más apertura económica,
importaciones, más regulación de los mercados, más ajuste fiscal y es
efectivamente lo que expresa la política económica de Javier Milei.
- Tuvo
la posibilidad de viajar al exterior: ¿qué se habla de la apertura
indiscriminada de las importaciones?
La política que está aplicando el gobierno
argentino, así como está planteada, prácticamente no se aplica en ningún lugar del
mundo. El mundo está yendo hacia cuidar su estructura de mercado interno, de
cuidar su estructura industrial. Hoy hay un creciente nivel de proteccionismo a
nivel mundial, digamos, incluyendo los Estados Unidos o casi a la cabeza con
Estados Unidos. Acá hay una apertura económica indiscriminada que en realidad
no tiene correlato en otros países del mundo. En este momento no lo tiene. Y el
ajuste fiscal que está planteando el gobierno también está en una dirección que
no es la que expresa la mayor parte de los países del mundo. Ni siquiera Chile
o Perú, de tal manera que esto llama la atención a nivel internacional. Y
alguien dirá, “bueno, pero el FMI lo está apoyando”. Por supuesto, porque es
una política que apunta a priorizar el cobro de parte de los acreedores y
obviamente que el fondo monetario representa a los acreedores y el gobierno
argentino está aplicando una política que le da prioridad al pago de los
intereses y las amortizaciones de la deuda. Y eso expresa por qué los bonos
argentinos vienen subiendo hace varios meses, porque en realidad, obviamente,
la Argentina está mostrando que tiene compromiso en términos de pago de deuda y
eso explica los precios de los bonos argentinos y por qué el FMI obviamente
está mirando con simpatía la política del gobierno en este momento.
- Hace
un rato hablaba de sectores que ganan y de aquellos que pierden: ¿Dónde está el
campo?
Depende lo que miremos. Sin duda diría hay una
combinación de factores que están jugando y que van a generar tanto del punto
de vista climático como del contexto geopolítico un escenario para esta próxima
campaña agrícola donde muy probablemente los productores agrícolas tengan
rendimientos por encima de lo normal, con precios internacionales por encima
del promedio histórico. Esta es una lectura generalizada hoy con respecto a
esta campaña agrícola que va a generar algún impacto, digamos, de derrame
parcial para el cuatrimestre del año que viene. Ahora, no podemos meter a todo
el sector en la misma bolsa porque efectivamente hay sectores que no la están
pasando bien. El lácteo no la está pasando bien y obviamente en San Francisco
ese es un tema claro que está arriba de la mesa como en Villa María y el resto
de las cuencas lácteas y hay otros sectores obviamente que tienen problemas. Hay
una gran diversidad de situaciones en el sector agropecuario y si uno se sitúa
en San Francisco mirando hacia delante en los próximos meses puede existir una
lectura positiva sobre la campaña agrícola, mientras que en el sector lácteo va
a seguir habiendo mucha preocupación.