Previo a su llegada al San Francisco Expone 2026, el gobernador Martín Llaryora reclamó la eliminación de las retenciones y la sanción definitiva del nuevo régimen nacional de biocombustibles al encabezar este miércoles la apertura del Congreso Internacional de Maíz, en la ciudad de Córdoba.
Ante productores, especialistas y
representantes del sector, el mandatario pidió políticas nacionales que
acompañen el crecimiento de la producción agropecuaria y promuevan su
transformación en productos de mayor valor agregado.
“Para ello se necesita una
política nacional de Estado; el desafío no es solo producir, sino transformar e
industrializar la materia prima”, expresó.
El encuentro se desarrolla
durante dos jornadas en el Centro de Convenciones del Complejo Ferial Córdoba.
Su sede alterna entre Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe, como parte del trabajo
articulado de la Región Centro.
Llaryora destacó la apuesta de
los productores cordobeses por incrementar los rendimientos y ponderó la
articulación entre los sectores público y privado para fortalecer la
producción.
En ese marco, sostuvo que “el
desarrollo tecnológico, científico y biotecnológico del país tiene a Córdoba
como líder, especialmente con el polo del sur provincial”.
También planteó la necesidad de
avanzar en la industrialización “para que los camiones dejen de transportar
materia prima bruta y lleven productos procesados con alto valor agregado”.
Al referirse a los
biocombustibles, el gobernador insistió en la necesidad de completar el
tratamiento legislativo del nuevo régimen nacional, que ya cuenta con media
sanción del Senado.
“Es increíble que un país que
produce 70 millones de toneladas de maíz debamos estar todos los días peleando
para poder tener una ley de Biocombustibles. Necesitamos que todos entiendan
que el gran desafío es la industrialización de la producción, y que para ello
se necesitan políticas que lo incentiven”, afirmó.
Una producción récord
Córdoba alcanzó en la campaña
2025/2026 la mayor producción de maíz desde el inicio de la serie histórica, en
1960.
Desde entonces, la provincia
acumuló unos 400 millones de toneladas, de las cuales 110 millones corresponden
a las últimas seis campañas, entre 2020/2021 y 2025/2026: más de una cuarta
parte del total.
Este crecimiento se sustenta en
la incorporación de tecnología, el desarrollo de genética, la agricultura de
precisión, los mapeos y el cuidado del suelo mediante la rotación de cultivos y
las buenas prácticas agropecuarias.
Junto con Santa Fe y Entre Ríos,
Córdoba integra uno de los principales núcleos maiceros del país.
En las últimas cinco campañas, la
Región Centro concentró aproximadamente entre el 50% y el 60% de la producción
nacional.
En ese período, Córdoba aportó un
promedio de 20 millones de toneladas por campaña: uno de cada tres granos de
maíz producidos en la Argentina fue cordobés.
Durante la apertura, el ministro
de Bioagroindustria, Sergio Busso, destacó el trabajo conjunto de la Región
Centro y el acompañamiento de los gobernadores y las entidades productivas para
consolidar el congreso.
“Es destacable la evolución que
ha tenido el maíz en Córdoba: cuando uno compara los datos de la década de
1960, cuando empezábamos con un millón de toneladas, con los volúmenes
actuales”, subrayó.
Por su parte, el ministro de
Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, remarcó “la potencia de la
Región Centro con algo tan importante como el maíz, que es quizás la identidad
más fuerte de nuestra región”.
También destacó el liderazgo
cordobés: “De las diez millones de hectáreas a nivel nacional, la Región Centro
cuenta con cinco millones, de las cuales tres millones corresponden a Córdoba”.
El intendente Daniel Passerini
celebró que la capital provincial vuelva a ser sede del encuentro. “Córdoba es
parte vital de lo que la Argentina necesita con urgencia: producción y empleo.
Formamos parte de la Región Centro, que es el verdadero emblema del federalismo
que nuestro país requiere”, sostuvo.
A su turno, el titular del Comité Organizador del Congreso Internacional de Maíz, Joaquín Pinasco, reconoció el esfuerzo de la provincia para albergar el evento.
“Córdoba y su gente están en
continua evolución. Pareciera que el cambio fuera sencillo para ellos, pero no
lo es: requiere mucho esfuerzo y compromiso, algo muy visible en esta
provincia. Hoy podemos decir con total certeza y orgullo que durante estos dos
días Córdoba será la capital mundial del maíz”, expresó.
“Creo profundamente, como
entrerriano que soy, que desde la Región Centro —Córdoba, Santa Fe y Entre
Ríos— se puede hacer realidad el país que queremos todos los argentinos: uno
que piensa en el desarrollo productivo como camino”, agregó.
También participaron los
ministros de Infraestructura y Servicios Públicos, Fabián López, y de Economía,
Guillermo Acosta; el secretario de Integración Regional y Relaciones
Internacionales, Juan Carlos Massei; intendentes de más de 30 localidades de la
provincia; autoridades de la Región Centro; representantes consulares, de
entidades ruralistas y del sector productivo.
Una agenda técnica y estratégica
El congreso reúne a
especialistas, productores, asesores, investigadores, empresas y representantes
de instituciones públicas y privadas.
En la Sala Syngenta se abordan
estrategias de manejo de malezas y enfermedades, economía y competitividad del
maíz, plagas, rentabilidad, inteligencia artificial, redes de información y
perspectivas climáticas.
En paralelo, la Sala Bayer
alberga debates sobre políticas para el sector maicero, nutrición,
infraestructura, biocombustibles, genética y desarrollo de la Región Centro.
El jueves 1° de octubre, las
actividades continuarán con exposiciones sobre picado de maíz, fertilización,
estrategias de siembra, densidades, construcción de rendimientos, enfermedades,
insectos y herramientas para disminuir el riesgo agropecuario.
La agenda también incluirá
espacios dedicados al valor del maíz en las distintas cadenas productivas y su
vinculación con la producción de proteína animal.
Kits de suelo para 78 escuelas agrotécnicas
Durante la apertura, el Gobierno
de Córdoba, a través de los ministerios de Educación y Bioagroindustria,
entregó kits de suelo a 78 escuelas agrotécnicas de la provincia.
Estos dispositivos permiten
caracterizar y describir los suelos a campo y brindan a los estudiantes
herramientas pedagógicas y técnicas para realizar trabajos prácticos.
Cada maletín contiene palitas,
espátulas, agua oxigenada, una tabla Munsell para identificar el color del
suelo, ácido clorhídrico, agua destilada y cinta métrica, entre otros
elementos.
La iniciativa fortalece la
formación técnica y vincula al sistema educativo con el sector agropecuario,
para promover la innovación, el arraigo rural y el cuidado del suelo.








