Finalmente, la empresa fabricante de tractores Pauny, con sede en Las Varillas y que
cuenta con unos 500 trabajadores, reduce su jornada laboral desde septiembre
hasta diciembre, inclusive, de este año. De esta manera, la reconocida firma
intenta sobrevivir a la crisis causada por un menor caudal de ventas y la
apertura indiscriminada de importaciones.
Pauny venía planteando en diferentes audiencias
en la Cámara del Trabajo, con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), una reducción
de la actividad a tres días de trabajo por semana: miércoles, jueves y viernes.
Lucas
Sarmiento, secretario general de la UOM seccional San Francisco,
confirmó a Up cómo fue el nuevo
arreglo: “Firmamos la suspensión de los lunes y martes hasta fin de año, días
en los cuales no se va a trabajar pero que la empresa costea el 70% del salario
de esas jornadas”, explicó y agregó que se priorizan en cada arreglo mantener
las fuentes de trabajo, que son muchas: “Tratamos de ser cuidadosos en este
tema, para Las Varillas sería un golpe muy grande si la empresa termina mal”.
Contexto crítico
El contexto donde surge este cambio es de menor
actividad en la industria de maquinaria agrícola, además de dificultades
vinculadas con la provisión de algunos insumos que afectan el ritmo productivo
de la empresa.
No obstante, Pauny viene atravesando un proceso
crítico desde hace varios meses que pone en vilo a sus 500 trabajadores
directos, pero también muchas otras fuentes indirectas que mueven la economía
no solo de Las Varillas, sino también de otras localidades.
La empresa viene arrastrando problemas. En este
2026, arrancó a operar en el mes de febrero luego del parate de enero donde
cerró por vacaciones y de un último cuatrimestre de 2025, en donde llevó
adelante un plan de reducción de la jornada laboral –recorte de horas de
trabajo- con el pago del 70% de los haberes a sus trabajadores.
La crisis tiene un trasfondo: la fuerte caída
en las ventas de tractores a nivel nacional que viene aparejado, fundamentan,
ante la competencia desigual frente a la apertura indiscriminada de las
importaciones. La firma varillense, por lo pronto, acusó el golpe por la
competencia de los tractores de la India.
Hablar hasta con inmobiliarias
Sarmiento sostuvo que fueron negociaciones de “largas
semanas” y contó que Pauny está preparada para hacer 140 tractores mensuales -en
épocas buenas, más unidades- pero en lo que va del año no llegaron a fabricar
200: “Es muy angustiante la situación. La empresa alude a la apertura de importaciones
y que el productor tampoco está invirtiendo, sino que está viendo la situación.
A esto se suma un Gobierno nacional que no ayuda a paliar la situación. Hasta hemos
hablado a las inmobiliarias explicando lo que sucede porque al cobrar mal en
tiempo y forma, muchos trabajadores se atrasaron en el pago del alquiler, por
ejemplo”.
Pauny, cabe aclarar, nació en 2002 como
cooperativa de trabajadores luego de la quiebra de Zanello. Nueve años después,
en 2011, llegó a ser la marca líder en ventas de tractores del país,
consolidándose con los años en la cuarta marca en ventas de tractores.
Escenario con incertidumbre
Por último, Sarmiento definió que el escenario
del sector metalúrgico es “complejo” y que desde el gremio se trabaja “codo a
codo” con los trabajadores para intentar resolver situaciones.
“A las empresas les afecta la apertura
indiscriminada de la importación que destruyó a muchas pymes y saca de juego a
grandes empresas para competir de igual a igual con industria de otros países,
fundamentalmente asiáticas. Hay una competencia desigual”, remarcó.
A ello se le suma un acuerdo paritario que se
dio en el marco de una organización sindical intervenida, lo que complica la
negociación: “Se han cerrado algunas empresas, se perdieron puestos de trabajo,
algunas otras están con un procedimiento preventivo de crisis, por lo que la
situación no es la mejor”, cerró.