En la Exposición Rural de Río Cuarto se
reunieron este viernes cuatro gobernadores que representan a Provincias Unidas y
enviaron, en nombre del grupo de seis mandatarios, un mensaje contundente a Javier Milei: anunciaron que están
trabajando para hacer caer el veto del Presidente a la ley de reparto de
Aportes al Tesoro Nacional (ATN) y advirtieron que no se van a prestar a “una
foto” sin un diálogo real con el Gobierno.
El gobernador de Córdoba Martín Llaryora recibió en su provincia a sus pares Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Carlos
Sadir (Jujuy) y el correntino Gustavo Valdés. Faltaron con aviso, por
cuestiones de agenda, Ignacio Torres
(Chubut) y Claudio Vidal (Santa
Cruz). Estuvo también Juan Schiaretti,
candidato a diputado nacional en Córdoba y, desde el inicio, vinculado a esta
movida política.
“Este es un grito federal. Queremos llevar la
sensatez al Congreso y también propuestas. Esta es una propuesta federal que
quiere que no haya que optar entre extremos”, sostuvo Llaryora.
“No tenemos que volver atrás. El kirchnerismo
no vuelve más al gobierno. Provincias Unidas es un proyecto que mira al futuro
con el campo, industrias, litio, petróleo, gas”, enfatizó Pullaro.
Por su parte, el gobernador de Córdoba reclamó
además que las retenciones “desaparezcan” (“No nos podemos acostumbrar a que
bajen de a poco”, dijo). Ese concepto fue acompañado por todo el resto.
El cordobés también expresó el “apoyo” del
grupo a la educación pública y enfatizó: “¿Quién puede creer que el
financiamiento del Garrahan pone en riesgo el equilibrio financiero? No nos vamos
a mover de la huella. Nuestros legisladores acompañarán ese financiamiento”.
Llaryora abrió sin embargo una puerta para la
negociación. "Estamos dispuestos al diálogo. Estamos dispuestos a la
sensatez. Cualquiera puede tener las cuentas en orden, cómo nosotros -agregó
Llaryora-. Pero no cualquiera puede sostener las cuentas fiscales y acompañar
el desarrollo”. Añadió que Provincias Unidas le dice “no a la crueldad” y busca
un desarrollo diferente.