Una sobrina de las hermanas Carranza, secuestradas y desaparecidas en inicio de la última dictadura militar, contó cómo repercutió en la familia el hallazgo de una pieza dentaria que pertenecía a una de ellas. Un mensaje en medio de una ola de negacionismo.
Una sobrina de las hermanas Carranza, secuestradas y desaparecidas en inicio de la última dictadura militar, contó cómo repercutió en la familia el hallazgo de una pieza dentaria que pertenecía a una de ellas. Un mensaje en medio de una ola de negacionismo.
Doce desaparecidos lograron ser identificados
gracias a los esfuerzos del Equipo
Argentino de Antropología Forense (EAAF) y de otras instituciones que se
comprometieron en la búsqueda de restos en el predio que circunda a lo que fue
el campo de concentración de La Perla, ex centro clandestino y un infierno
terrenal por el que pasaron entre 2200 y 2500 secuestrados, muchos de ellos
sanfrancisqueños.
En las excavaciones se halló un resto –una
pieza dental– que sirvió para probar que las mellizas Carranza estuvieron en La
Perla. Una de ellas fue asesinada y la otra sigue desaparecida. Al ser mellizas (comparten
prácticamente el mismo ADN), no es posible, al menos por el momento, determinar
a cuál de las dos corresponde la pieza hallada.
El recuerdo de una de sus sobrinas
Adriana
y Cecilia tenían 18 años cuando fueron secuestradas
en la madrugada del 5 de mayo de 1976. Se las llevaron de una pensión donde
vivían en el barrio General Paz, de la ciudad de Córdoba.
Oriundas de San Francisco, se habían mudado a
la capital provincial para cursar en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).
Cecilia estudiaba Ciencias de la Educación y Adriana, Ciencias de la
Información.
Mariana
Sanmartino Carranza es una de las sobrinas que
viajó desde La Plata hasta Córdoba para notificarse de la identificación. Ella tenía
tan solo un año cuando sus tías desaparecieron. Sin embargo, mantiene los
recuerdos de los relatos de sus hermanas más grandes, quienes adoraban a sus
dos tías.
“Eran como sus ídolas. Alrededor suyo era toda
una fiesta, una alegría, escuchaban a Raphael en el tocadisco de mis abuelos”,
destacó en diálogo con Déficit Cero
(Up + 3564 Stream TV).
Mariana destacó la solidaridad de sus tías,
recordó que buscaban la ropa de niños que en la familia ya no se usaba para
regalar y que en Córdoba hacían trabajo social. También militaban en el Partido
Revolucionario de los Trabajadores (PRT): “Mis hermanas siempre cuentan de sus
relatos, escucharlas hablar desde un lugar de una conciencia social muy clara”,
resaltó.
Secuestro y búsqueda
A sus 18 años y mientras estudiaban, se las
llevaron de la pensión donde vivían en Córdoba capital. La situación caló hondo
en la familia. Allí comenzó una búsqueda con la esperanza de en algún momento
hallar algo: “Mi mamá, una de los tres hermanos que quedan vivos, cumplió 88
años y siempre dijo que le iba a llevar a la tumba de mis abuelos (fallecieron
en 1994) los restos de las mellizas. Era su compromiso”, señaló.
También contó cómo la mujer tomó la noticia del
hallazgo de esta pieza dentaria: “Dentro de la conmoción está muy bien, nos está
dando lecciones de sabiduría. Cuando se enteraron de la identificación, los
tres se reunieron en Córdoba a hablar de las chicas. Fue una especie de velorio
o despedida por primera vez en 50 años”.
La aparición, todo un mensaje
Para Mariana, lo sucedido a pocos días de que
se cumplan los 50 años del golpe militar de 1976, y ante una ola de negacionismo,
es un mensaje de aquellos que quisieron desaparecer y eliminar de la faz de la
tierra. En el caso de unas de mis tías es un diente, restos muy pequeños en el
medio de un montón de tierra removida que las palas mecánicas quisieron volver
a desaparecer en La Perla. Eso nos está diciendo algo. Es muy simbólico”, dijo.
Cabe recordar que entre septiembre y noviembre
del año pasado, el EAAF junto al Servicio de Antropología Forense del Instituto
Médico Forense del Poder Judicial de la provincia de Córdoba trabajaron sobre
la zona conocida como la Loma del Torito. Para encontrar el espacio específico
al que debían abocarse fueron fundamentales los aportes que hizo el geólogo Guillermo Sagripanti, de la Universidad
Nacional de Río Cuarto.
Quiénes eran las hermanas Carranza
Adriana y Cecilia nacieron el 6 de julio de
1958 en la localidad de San Francisco, provincia de Córdoba. Eran las hijas
menores de una familia de 8 hermanos. Las mellizas cursaron el secundario en la
Escuela Nacional «José de San Martín» de San Francisco.
Adriana María en 1975 comenzó sus estudios
universitarios en la ex Ciencias de la Información actual facultad de Ciencias
de la Comunicación la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). Cecilia María
estudiaba Ciencias de la Educación en la Facultad de Filosofía y Humanidades de
la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).