Los
ex trabajadores de la firma láctea San
Lucio, de Morteros, tuvieron una buena noticia en las últimas horas. La Cámara
de Trabajo de los Tribunales de San Francisco revirtió un fallo adverso de la
Justicia morterense, situación que pone más cerca el inicio del juicio a sus
propietarios por parte de un grupo de trabajadores que quedaron en la calle luego
de su cierre en 2020.
El
juez laboral declaró nula la notificación emitida por el Juzgado de Conciliación
de Morteros, donde se declaraba la nulidad de la audiencia de conciliación
celebrada en mayo de este año, donde no hubo acercamiento entre las partes,
para proceder a fijar un nuevo encuentro. Esta situación había sido apelada por
los abogados que representan a los trabajadores y la Justicia de San Francisco
les dio la razón.
“Con
esta resolución, en febrero estamos de nuevo en Morteros con toda la prueba
hecha, y empezaremos a pedir que fijen la audiencia para tener una resolución
de la Justicia lo antes posible”, le indicó Enrique
Pistone a Up, el abogado de 7 de los 14 ex
empleados de la láctea que decidieron llevar juicio a sus propietarios y hace una semana visitaron San Francisco para pedir una audiencia en Tribunales.
Situación
En
2020, unas 50 familias quedaron sin empleo y ni siquiera fueron indemnizadas
como corresponde por parte de la empresa San Lucio. De ahí a esta parte, todo
fue sufrimiento y un universo de mentiras en derredor de los trabajadores.
Pistone
explicó que en los últimos años de funcionamiento, San Lucio procesaba 100.000
litros de leche por día, lo que desmentiría la versión de una empresa al borde
de la quiebra. “Era una empresa muy pujante, con 55 trabajadores especializados
para la fabricación de productos lácteos”, sostuvo.
Pero
hace cuatro años atrás, sus dueños iniciaron un concurso preventivo y, en 2021,
la fábrica cerró. Afuera quedaron sus empleados, en la nada misma porque no se
los indemnizó, ni se les abonaron los aportes a la ex Afip ni a la obra social
(estos últimos los mantiene aún el gremio Atilra). Hace un mes, en tanto, la
empresa se declaró en quiebra.
“Hace
dos años y medio que estamos con el reclamo de indemnizaciones, hay 14 juicios
en paralelo y reclamamos que se reconozca a los verdaderos dueños y beneficiarios
del producto de la empresa que era la familia Marenchino, reclamamos la
solidaridad laboral de quienes se beneficiaron del producido de la empresa”,
subrayó el abogado.
Sobre
el “vaciamiento” que se denuncia, Pistone contó que “no hay bienes” por lo que
es clave que se declare la solidaridad con los propietarios: “Hay angustia pero
también mucha capacidad de batalla”, destacó.