Tres salteños fueron descubiertos cuando
atravesaban territorio santiagueño, llevando un millonario cargamento de
cocaína por la Ruta Nacional 34, desde la provincia de Salta con destino, aparentemente, a San Francisco utilizando un "coche guía".
El operativo fue realizado por la Sección
"Monte Quemado, dependiente del Escuadrón 59" de Gendarmería Nacional
sobre la mencionada vía a la altura del kilómetro 456 en el acceso a la
localidad de Urutaú, en el departamento Copo.
Según revelaron fuentes judiciales y de la fuerza, el operativo comenzó cerca de las 9.30 cuando los gendarmes
se encontraban realizando tareas de prevención y seguridad vial sobre la
calzada.
En esa circunstancia hicieron detener la marcha
de un automóvil Chévrolet Onix con dos ocupantes, ambos provenientes de Salta,
quienes tenían como destino final la ciudad de San Francisco, Córdoba.
Cuando los gendarmes se entrevistaban con los
ocupantes del auto —solicitando documentación y físico del rodado— notaron que
éstos se encontraban nerviosos y su actitud era sumamente sospechosa.
Ante las evasivas y un estado de nerviosismo
alterado ante el control, conductas que suelen tener las personas que ofician
de "punteros" o "coche guías", les pidieron que descendieran
del rodado.
Fue allí cuando apareció en escena una
camioneta Ford Ranger —tipo pick up— cuyo conductor al ver al Onix detenido
rápidamente salió a la banquina con intenciones de girar en U y regresar sobre
sus pasos.
De inmediato los uniformados interceptaron la
camioneta —en la que iba una persona, con idéntico domicilio y destino a los
automovilistas— por lo que los funcionarios iniciaron una requisa minuciosa de
ambos rodados.
Con la presencia de testigos y por orden de
Guillermo Molinari —juez Federal interviniente—, los gendarmes precedieron al
control de los rodados y notaron anomalías en las puertas laterales traseras,
asiento y respaldar trasero, zócalo, parante trasero y rueda de auxilio de la
camioneta.
Al profundizar el control descubrieron que
dentro de todos estos sectores había "ladrillos" con sustancia en
polvo, que al ser sometida a las pruebas de campo arrojaron resultado positivo
a la presencia de cocaína.
Según se supo, los salteños transportaban 114
paquetes rectangulares que hacían un peso de 116,702 gramos de cocaína,
valuados en el mercado negro de narcotráfico en más de $ 267.000.000 millones.
El juez Molinari, al conocer el resultado del
operativo ordenó que se proceda al secuestro de la sustancia estupefaciente,
los teléfonos celulares, los dos vehículos involucrados. Además dispuso la
detención de los tres involucrados quienes quedaron incomunicados y que serían
indagados lunes o martes en el Juzgado Federal.
Durante los últimos dos meses, diferentes
operativos se llevaron a cabo en territorio santiagueño, donde las distintas
fuerzas de seguridad decomisaron millonarios cargamentos de droga que
llamativamente tenían como destino final provincias "turísticas".
Tiempo atrás no llamaba la atención el
recorrido de la sustancia que atravesaba nuestra provincia ya que casi siempre
provenían del norte y tenían como "última parada" distintas
localidades de Buenos Aires.
En estos últimos meses, sorpresivamente los
cargamentos iban dirigidos a destinos que cientos de argentinos eligen, año a
año, para pasar sus vacaciones de varano, tales como Córdoba y Mendoza.
Los últimos tres operativos que Gendarmería
Nacional realizó sobre las rutas santiagueñas decomisaron cargamentos que iban
a las mencionadas provincias. Al parecer el turismo local es el nuevo blanco de
los "narcotraficantes".
Una vez más, durante el análisis de la
sustancia tóxica secuestrada, los gendarmes encontraron la marca del delfín en
los ladrillos con droga. Un sello impuesto por el Reinaldo Delfín Castedo,
apodado "El Patrón del Norte", a quien se le adjudica el control del
tráfico de drogas en toda la zona limítrofe entre Argentina y Bolivia.
Los investigadores hallaron la sustancia con
sellos del delfín, un logo que se suele repetir en cargamentos de cocaína
secuestrados en distintos operativos realizados en la Argentina,
"certifican" el origen y la calidad de la droga.
En el bajo mundo del narcotráfico existen dos
marcas o sellos en los cargamentos de estupefacientes, explican los especialistas.
Unos son los logos o dibujos que aparecen sobre el envoltorio; los otros, los
que, en relieve, forman parte del pan o ladrillo de cocaína. Uno de
ellos es el delfín.
Según los investigadores podrían ser la
"garantía" de calidad, y suelen indicar el lugar de producción y la
identificación del "cocinero" o "químico" que se encargó de
la elaboración. Una certificación narco.
Fuente: El Liberal