Alguien
llama a la puerta del local de Gustavo
Brito (35). Es viernes, la tarde se va apagando y el estilista y barbero de
San Francisco abre: del otro lado, con su sonrisa característica, aparece con
el termo y el mate en mano el “Chino”
Facundo Herrera, uno de los cantantes de la banda de cuarteto Q’ Lokura, que más tarde se presentaría
en el “Gigante” de Bomberos Voluntarios.
“Hace
seis años trabajo en con la gente de Q’ Lokura, tengo gran relación con los
cantantes y esta vez se dio que vengan al local porque estaban cerca de la
pelu. La relación es muy buena, no solo son clientes sino además amigos. Lo mismo
sucede con Lisandro Martínez y el ‘Tano Romero’, entre otros, que vienen a
comer a casa”, explicó Brito en diálogo con Up.
Y
eso no es todo porque el estilista de nuestra ciudad, que también viene de ser
parte del último Cantando por un Sueño (programa de América), acaba de ser
convocado por el productor teatral y televisivo Pablo “Chato” Prada para encargarse de la imagen de los actores
masculinos de la comedia “Una familia de locos”, que hace temporada en Mar del
Plata y que presenta en escenario a actores como Mariano Iúdica y Belén
Francese, entre otros.
De la pintura y la
construcción a los cabellos
Brito
comenzó a los 27 años a estudiar Barbería. Vio en esta profesión la posibilidad
de tener un ingreso extra, ya que se dedicaba junto a un tío a la pintura de
obra y a la construcción.
“Siempre
laburé como pintor de obras con mi tío, hacía algo de albañilería también, a
los 27 años necesitaba un ingreso más y elegí esta profesión, lo tomaba como
algo extra, pero se terminó convirtiendo en mi ingreso mensual y diario para
mantener mi casa y mi familia”, explicó.
“El
“Tavo”, como lo apodan, se hizo muy conocido primero en el ambiente futbolero,
ya que les cortó el cabello a los jugadores de Sportivo Belgrano. Poco tiempo
después, cuando se afianzaba en el rubro, se dio el primer encuentro con la
banda Q’ Lokura: “Ahí me llega la oportunidad de trabajar con ellos y cuando
explotan como banda, yo me encontraba dentro”, recordó.
Claro
que no todo fue fácil, ya que Gustavo aclaró que se trató de un “trabajo de
hormiga” poder llegar a los cantantes: “Primero la relación se da con los
plomos, los músicos y así también fui trabajando para otras bandas. Llegué a preparar
a unas 25 agrupaciones para que salgan a escena y así fui llegando también
hasta los cantantes, teniendo el placer de cortarles el cabello”, narró.
La tele como trampolín
Brito,
padre de dos nenas y un varón (Indica, Pía y Ulises), además viene de tener un
paso por uno de los programas de entretenimientos más vistos el año pasado: el
Cantando por un Sueño, emitido por América. Esto también le abrió puertas, como
la de llegar hoy al teatro.
“Fue
una locura la experiencia en este programa número uno. No tuve la chance de conocer
a Marcelo Tinelli porque no lo estaba conduciendo, pero pude conocer y preparar
a varios famosos como Marcelo Polino, Antonio Ríos, Flavio Mendoza, Thiago
Griffo, Camila Lattanzio. Fue un sueño”, contó.
Sobre
la profesión, Brito indicó que no conoce de límites y más allá del sacrificio
que uno hace, de buscar los sueños y dejar a la familia en algunos momentos, es
gratificante cuando llegan este tipo de oportunidades.
“Sueño
con poder estabilizarme en el mundo de los famosos, ahora empezaré un curso de
peinados artísticos para poder peinar también a las actrices del teatro y si se
me presenta la posibilidad de estar en Bailando por un Sueño”, destacó.
Brito,
que tiene su barbería Top Men en Paraguay
2217, de San Francisco, sueña con llegar a Buenos Aires: “Por ahora voy de a
poco, pero a paso firme”, señaló y sumó: “Otro sueño que tengo es cortarle a
Ulises Bueno que es mi ídolo. Por ahora llegué a los músicos, los plomos y el
manager”, cerró.