En una exhaustiva tarea de los investigadores
de la fiscalía de Delitos Complejos, a cargo de Silvana Quaglia, finalizó la investigación contra una banda de estafadores que se dedicaba a estafar utilizando un perfil trucho con el nombre de un empresario de San Francisco. En
estas últimas horas, la causa fue elevada a juicio y con cinco imputados por
asociación ilícita: dos reclusos que actuaban desde la cárcel de Villa María, y
tres personas de San Francisco (Dos mujeres y un hombre).
Se trata de la caída de una de las organizaciones
de estafas más peligrosas en los últimos tiempos, que tiene en su haber
al menos 16 hechos, con damnificados en San Francisco y zona.
Según pudo conocer Up, el jefe de la banda
operaba junto a otro preso desde el penal de Villa María, mientras que las dos
mujeres de San Francisco y el hombre se dedicarían a administrar fondos,
conseguir cuentas y organizar transferencias.
Ahora la Cámara Criminal y Correccional de
Tribunales deberá establecer la fecha del juicio para que se delibere el futuro
de los imputados por asociación ilícita que podrían recibir hasta diez años de
prisión, en algunos casos.
La caída
El 26 de agosto de 2025, el personal de la
División de Investigaciones de la Departamental San Justo, junto a efectivos de
la DIO y el ETER, realizó allanamientos en domicilios de San Francisco y Villa
María, también en la cárcel de esta última ciudad para desentramar una serie de
estafas en San Francisco y zona, con varios damnificados.
En el servicio penitenciario lograron
secuestrar tres teléfonos celulares, chips y cuadernos con anotaciones de
números telefónicos y de CBU bancarios y billeteras virtuales. Allí, además,
lograron determinar la relación de dos internos con el caso. Además, hubo dos
procedimientos más en esta ciudad donde se detuvo a una persona.
Por otra parte, hubo operativos similares en
San Francisco ya que se realizaron cinco allanamientos y se detuvo a dos
personas más, secuestrándose teléfonos y anotaciones.
Cómo eran las estafas
Una fuente cercana a la investigación indicó a
este medio que se determinó la existencia de una asociación ilícita en el marco
de esta causa con estafas reiteradas con montos robados millonarios.
Aparentemente, la banda delictiva utilizaba la
identidad de una familia de comerciantes de San Francisco, de apellido Boetto,
para contactarse mediante cuentas de Facebook truchas en sitios de compra y
venta de productos. Allí lograban obtener datos de sus víctimas, a quienes
terminaban estafando económicamente por medio de transferencias bancarias.