Una encuesta reveló cuáles son los dos factores
principales de atracción que priorizan los trabajadores al momento de elegir un
trabajo.
En ese sentido, para que una persona priorice
un trabajo sobre otro tiene en cuenta dos elementos indispensables. Por un
lado, la remuneración aparece como el
más importante, en donde el 87% de los trabajadores argentinos lo señalan
como el principal driver.
Al analizar cuáles son los factores que
impulsan la permanencia en un empleo, el bienestar se impone y el equilibrio
entre vida laboral y personal aparece en primer lugar con el 44% para los
trabajadores del país. Por debajo se ubican seguridad laboral (25%) y
remuneración y beneficios (22%).
Los datos corresponden al Workmonitor 2026 que
presentó la compañía Randstad.
La encuesta recabó las expectativas, estados de
ánimo y comportamiento de los trabajadores en 35 países, incluida Argentina.
“Los resultados del estudio muestran que si
bien la remuneración vuelve a ser un factor central al momento de atraer
talento, una vez dentro de la organización, la prioridad de los trabajadores
vira drásticamente al priorizar condiciones laborales que les permitan sostener
un mayor equilibrio entre su desarrollo profesional y su vida personal. Hoy,
las decisiones de carrera combinan expectativas económicas con demandas
vinculadas al bienestar, el equilibrio y la estabilidad, en línea con la idea
de que el trabajo tiene que impulsar la mejora de la calidad de vida de los
trabajadores”, explicaron desde Randstad.
El trabajador argentino
El Workmonitor 2026 revela que el 36% de los
trabajadores argentinos afirma haber renunciado a empleos que no se ajustaban a
su vida personal, cifra apenas por debajo del promedio global (39%).
En la misma línea, el 20% asegura haber dejado
un trabajo por no contar con suficiente independencia para desempeñarse bajo
sus propios términos, frente al 25% registrado a nivel mundial.
Las expectativas vinculadas a la flexibilidad
también muestran un peso creciente en las decisiones laborales. Frente a esto,
casi un 40% de los trabajadores argentinos no considerarían aceptar un nuevo
empleo si no ofreciera flexibilidad respecto del lugar de trabajo, mientras que
el 40% rechazaría una propuesta sin flexibilidad horaria.
En Randstad sostienen que el desafío de las
organizaciones es “construir propuestas de valor más amplias, integrales y
flexibles” que sean “capaces de responder a expectativas laborales cada vez más
diversas y dinámicas”.