La Municipalidad de San Francisco
informó este jueves que en pocos días comenzarán las obras de infraestructura
del loteo municipal La Arbolada, al cual califican como “el proyecto
urbanístico más grande en la historia de la ciudad y que marca un avance
decisivo en la política de acceso a la tierra y en el crecimiento planificado
de la ciudad”.
Con el comienzo de los trabajos
en el predio, previstos para principios de febrero, el proyecto ingresará en su
etapa de ejecución, consolidando un proceso que inició con la gestión del suelo
y una planificación urbanista adecuada, respetando y dando continuidad a la
estructura existente, para luego pasar a la adjudicación transparente de los
lotes, mediante una compulsa pública.
Luego de completar las instancias
administrativas y técnicas correspondientes, la empresa AIVEL, con sede en la
ciudad, fue adjudicada para llevar adelante la urbanización integral del
sector. De acuerdo al cronograma establecido, las tareas comprenden la
ejecución completa de la infraestructura necesaria para transformar el predio
en un nuevo barrio con estándares urbanos de alta calidad.
Todos los servicios
Las obras incluyen la red
distribuidora de agua potable, colectora de líquidos cloacales, red de gas
natural, electrificación de baja y media tensión, alumbrado público,
pavimentación, arbolado urbano, señalización vial y la instalación subterránea
de servicios de conectividad, además de la integración de espacios verdes y
áreas parquizadas.
“La provisión de estos servicios
desde el inicio responde a una decisión de planificación que busca garantizar
condiciones adecuadas de habitabilidad y un desarrollo urbano ordenado y
sostenible”, indicaron desde el Ejecutivo.
Un crecimiento planificado
El proyecto La Arbolada abarca
más de 21 hectáreas y contempla la generación de 512 parcelas, de las cuales
346 fueron destinadas a la venta a vecinos de San Francisco mediante un proceso
transparente de oferta pública y 100% digital. Los lotes, con superficies que
oscilan entre los 200 y 300 metros cuadrados, están distribuidos en dos
sectores estratégicos ubicados al sur de la ciudad, en continuidad con barrios
existentes y en una zona que forma parte del crecimiento urbano planificado
hacia ese sector.
Sobre el proyecto, resaltaron que
la iniciativa se enmarca en un modelo de inversión pública y privada que
permitió al municipio adquirir las tierras sin erogación directa de fondos,
mediante un esquema de canje de terrenos urbanizados. A partir de este
mecanismo, los ingresos generados por la venta de los lotes se destinan
íntegramente a la ejecución de la infraestructura, asegurando la
sustentabilidad económica del proyecto y elevando el estándar de la obra pública.
Para que todos accedan a la
tierra
En esta línea, desde la gestión de
Damián Bernarte, sostienen que La Arbolada fue concebida como una alternativa
concreta para que familias trabajadoras puedan acceder a la tierra con
escritura y a valores sensiblemente inferiores a los del mercado inmobiliario.
En ese sentido, el proceso de
adjudicación contempló diferentes categorías según niveles de ingreso y
opciones de financiación, con plazos que alcanzan hasta 61 cuotas en los
segmentos de menores ingresos, manteniendo los valores fijos durante 2025 y con
actualizaciones previstas a partir de 2026 según el índice de la Cámara
Argentina de la Construcción.
Se potencia la actividad
económica
Desde el Gobierno municipal
destacan que el inicio de las obras representa un paso fundamental para la
concreción de un proyecto que fue definido como prioritario dentro de la
planificación urbana de la gestión. La ejecución integral de la infraestructura
permitirá, una vez finalizados los trabajos, avanzar en la entrega efectiva de
los lotes con servicios, generando condiciones reales para el desarrollo de
nuevas viviendas y el fortalecimiento del entramado urbano en el sector sur de
la ciudad.
“Los trabajos los llevará a cabo
una empresa local, que fue la ganadora de una licitación entre varias empresas
de la provincia, marcando de esta forma, una política orientada a potenciar la
actividad económica y el empleo en San Francisco, promoviendo que la inversión
pública tenga un impacto directo en el desarrollo productivo local”, indicaron.