Era la madrugada del jueves
cuando personal de la Fiscalía de Delitos Complejos de San Francisco y
efectivos de la División de Investigaciones allanaban una casa de barrio La Milka, donde un adolescente estaría acusado de tener contenido de pornografía
infantil.
Ese caso inició desde una alerta
que llegó desde Estados Unidos a través del NCMEC, que significa "National
Center for Missing & Exploited Children" (Centro Nacional para Niños
Desaparecidos y Explotados), una organización privada sin fines de lucro en los
Estados Unidos.
Su misión principal es ayudar a
encontrar a niños desaparecidos, reducir la explotación sexual infantil y prevenir
la victimización infantil.
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En Argentina se dispuso la
creación de la “Red de Puntos de Contacto contra la Pornografía Infantil en
Internet”. Esta consiste en una red nacional que funciona los siete días de la
semana durante las 24 horas, permitiendo la acción inmediata y coordinada de la
Justicia en los casos de abuso sexual infantil en línea reportados por el
Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados Sexualmente (NCMEC por
sus siglas en inglés).
En la actualidad el organismo
nacional encargado de recibir y descargar los reportes emitidos por NCMEC
(CyberTipline) para su distribución a cada punto de contacto de todas las
provincias, es la Unidad Fiscal Especializada en Delitos y Contravenciones
Informáticas (UFEDyCI) de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
De esta manera, este organismo
trabaja en la detección de la tenencia de pornografía infantil en gran parte
del mundo a partir de alertas enviados por las grandes plataformas como Google
y redes sociales. Desde allí se notifica al país correspondiente desde donde
surge la alerta para que la Justicia avance con la investigación.
En este caso, la notificación de
tenencia de este contenido prohibido se disparó en San Francisco, precisamente
en barrio La Milka.
Más de 40 años
NCEMEC trabaja en la
protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes, y desde hace 40
años, a partir de convenios que mantiene con el gobierno de Estados Unidos y el
de otros países como Argentina, ha realizado un importante aporte para la
detección de redes de pedofilia, intentos de secuestro y en la recuperación de
menores perdidos.
El Centro se formó en 1984,
encabezado por defensores de los niños como John y Revé Walsh, que armaron la
organización sin fines de lucro “para servir como centro nacional de
intercambio de información y recursos para obtener información sobre niños
desaparecidos y explotados”, tal como lo aclaran en su sitio web.
Como para tomar como referencia,
en el 2020 el Centro realizó más de 27 millones de informes CyberTipline,
mientras que 14.500 niños fueron identificados en materiales de abuso sexual
infantil a través del programa de Identificación de la Víctima Infantil.
“Durante los últimos 37 años,
nuestra línea directa nacional gratuita, 1-800-THE-LOST, ha recibido más de 5
millones de llamadas”, explican desde la ONG, y señalan:“Hemos distribuido
miles de millones de fotos de niños desaparecidos. Nuestro programa de apoyo
entre pares, ‘Team HOPE’, ha proporcionado recursos a más de 77.000 familias”.
Del mismo modo, el trabajo de la
organización norteamericana ha servido de ayuda para las fuerzas de seguridad
de todo el mundo en la recuperación de más de 355.000 niños desaparecidos. “En
NCMEC, la esperanza nos impulsa y alimenta nuestra promesa de no parar nunca.
Las amenazas que enfrentan nuestros niños evolucionan constantemente, y
trabajamos duro todos los días para identificar esas amenazas y descubrir cómo
proteger mejor a los niños. Y aunque la forma en que hacemos nuestro trabajo
está en constante evolución, nuestro compromiso con los niños nunca flaqueará”,
destacan entre sus bases en la ONG.