El
Juzgado de Primera Instancia Civil, Comercial y Familia de 3ª Nominación de San
Francisco, a cargo del juez Carlos
Viramonte, resolvió condenar a una
persona que agredió en 2021 a un inspector municipal del Sistema de
Estacionamiento Medido, luego de que este le marcara que no había
registrado su automóvil luego de estacionar en la playa de estacionamiento
ubicada frente a la Terminal de Ómnibus.
La
pena implica un resarcimiento económico a la víctima, quien recibió un fuerte golpe
de puño que le causó la fractura en la nariz.
El
violento hecho ocurrió en junio de 2021, en horas de la mañana. El dueño del
vehículo estacionó en la playa de estacionamiento ubicada en Av. Juan B. Justo
y Pasaje Neuquén. Al bajarse para supuestamente realizar un trámite rápido, no lo
registró en el Sistema de Estacionamiento Medido.
Ante
esta situación, C.F., en su calidad
de inspector, le colocó un ticket y en ese contexto se desencadenó una
discusión entre ellos. Por este motivo, el demandado identificado con las iniciales
A.U. (no trascendió la identidad
completa), que había sido imputado como autor responsable del delito de
Lesiones Leves, deberá pagar $ 416.000 más intereses, comprensiva de las
siguientes indemnizaciones: a) Daño moral: $ 200.000 y b) Daño emergente (costo
de tratamiento psicológico): $ 216.000. El monto de la condena actualizado al
día de la sentencia asciende a $ 1.658.412,50.
No reconoció el golpe
El
expediente explica que luego de la discusión, el dueño del auto se presentó
ante la Oficina de Estacionamiento Medido, y no obstante expresar su queja,
abonó el ticket.
Según
su versión, ese día se encontraba con su hijo, y debía hacer una diligencia “de
menos de cinco minutos”, ya que debía dejar un pago en un bar del sector. Agregó
que le dijo al inspector que no hacía el registro puesto que ya se retiraba, a
lo que éste le habría dicho que estaba bien.
Sin
embargo, agrega, que cuando regresó vio que le estaba practicando la
constatación, a lo que le manifestó “en forma tranquila que ya se retiraba, que
estuvo menos de cinco minutos”. No obstante, el trabajador municipal siguió
haciendo su trabajo y, manifiesta el conductor, hasta lo increpó e insultó.
A
C.F. se le terminó constatando la lesión
al ser atendido en el Hospital Iturraspe, una fractura que le demandaría
aproximadamente 30 días para reponerse.
La
causa, se destaca en el expediente, tiene un agravante ya que el inspector es una
persona que presenta una discapacidad: “Con lo cual, a la natural
vulnerabilidad que corresponde a su carácter de funcionario público, se suma la
derivada de esa especial circunstancia, lo que agrava la situación”, subrayó
Viramonte.
Cabe
aclarar que la sentencia aún no se encuentra firme. Asimismo, además de la
causa civil hubo una penal que terminó con sobreseimiento por prescripción.