La
Legislatura de la Provincia de Córdoba aprobó este miércoles el proyecto impulsado
por el oficialismo para prohibir "naranjitas" y limpiavidrios en la
provincia.
De esta
manera, con la norma aprobada por la Unicameral quedan prohibidos en toda la
provincia los cuidacoches o "naranjitas", como se los conoce
popularmente. La iniciativa votada implica una reforma del Código de
Convivencia y también contempla la prohibición de los "limpiavidrios"
y endurecimiento de sanciones para quienes participen de "picadas".
La
iniciativa cosechó 51 votos a favor y 19 en contra, con la particularidad de
que un miembro del bloque de Hacemos Unidos por Córdoba, Bernardo Knipscheer,
rechazó el proyecto y en consecuencia su voto fue negativo.
Como lo
habían adelantado, votaron en contra del proyecto del oficialismo el
ultraliberal y cercano a la fuerza de Milei Gregorio Hernández Maqueda, del
bloque unipersonal Mejor Futuro, y el libertario Agustín Spaccesi (integra el monobloque
La Libertad Avanza).
Tampoco
apoyaron la iniciativa del Ejecutivo provincial la legisladora Noelia Agüero,
del bloque Frente de Izquierda y de los Trabajadores–Unidad (FIT-U), y los
legisladores que forman parte del boque del Frente Cívico, que responden al
senador Luis Juez.
Sobre las
"picadas ilegales", un flagelo que padecen muchas localidades en la
provincia, la norma habla de "reuniones vehiculares no autorizadas".
La modificación del Código de Convivencia en este punto, contempla penas para
quienes participen de estas actividades de hasta 10 días de trabajo
comunitario, además de las multas o directamente el arresto. Asimismo, la
iniciativa votada en la Unicamerral prevé el secuestro de los vehículos y hasta
su decomiso, publica La Nueva Mañana.
En el caso
de quienes realicen trabajos en la calle como "limpiavidrios", la
norma contempla su prohibición, aunque no se fijó un plazo para regular la
actividad como en el caso de los "cuidacoches".
Oposición
de la Iglesia Católica
Este martes
a la tarde, la comisión de Seguridad, presidida por el oficialista Juan Manuel
Llamosas, dio despacho a la iniciativa que había quedado en el tintero a fines
de 2025 tras la resistencia de la Iglesia, que sostiene que penalizar la
actividad no es la solución.
"Estamos
convencidos que la prohibición del trabajo popular no es la verdadera
solución", manifestó la Pastoral Social del Arzobispado de la provincia en
un duro comunicado.
En esa
línea, desde la oposición, el Frente Cívico expresó su rechazo a la iniciativa
al plantear que se trata de una "sobreactuación" y que la legislación
actual contiene las herramientas para regular a los "naranjitas".