Nicolás Albera
El
gobernador Martín Llaryora pisó
suelo amigo este jueves cuando visitó San Francisco. En su ciudad natal,
anunció la construcción de dos polideportivos sociales, uno en La Milka y otro
en San Cayetano, y también entregó 12 viviendas “Semilla”, créditos Banco de la
Gente y escrituras sociales.
Su arribo se dio en el medio de una puja salarial con el gremio docente UEPC, que viene de rechazar su oferta mediante asamblea y se apresta a seguir con medidas de fuerza la próxima semana, incluido un paro de actividades. También, por estas horas, afronta la presentación de un amparo judicial contra el aumento del Impuesto Inmobiliario aplicado por su Gobierno, acción palanqueada por el diputado radical Rodrigo de Loredo.
Fue en barrio San Cayetano, donde Llaryora puso primera. Se presentó en el Salón de Usos Múltiples (SUM) alrededor de las 17, casi una hora más tarde de lo pautado para su llegada. El atraso, comunicó, se debió a su visita previa al terreno donde empezará a levantarse en breve la Universidad Provincial de Córdoba (UPC), que estará ubicada sobre Av. de la Universidad: “Una universidad en San Francisco, un sueño hecho realidad”, destacó.
Un importante número de vecinos lo recibió, a quienes les dijo: “En estos barrios como San Cayetano también me crié, al servicio social en estas comunidades, y haber sido parte de tanto cambio y progreso me llena el alma de alegría. Puedo decirles que cumplí”, dijo rompiendo el hielo.
Junto al mandatario provincial estaban el intendente de San Francisco, Damián Bernarte; el diputado, Ignacio García Aresca; la ministra de Desarrollo Social de Córdoba, Laura Jure, entre otros.
El mercado y el interior
Luego se refirió a este tiempo histórico pero difícil en el que tanto a él como a otros dirigentes les toca gobernar: “En un momento tan difícil, prendés la tele y todo es pálida, negativa. Es un momento muy difícil e histórico para quienes nos toca gobernar, el remar un poco en contra de la corriente, donde muchos creen que el mercado lo va a resolver todo, pero les falta caminar más. Eso puede ser en la Capital Federal, por su potencia económica, la cantidad de gente que vive, lo que hace que muchos quieran invertir allí”, explicó.
Tras ello, Llaryora agregó: “Pero en el interior de la Argentina es todo muy distinto porque el mercado no va donde no hay un número o una economía, y está bien porque nadie va a invertir en un lugar para perder plata. Pero así la libertad del mercado es la condena en donde no existe el mercado”, señaló.
En la parte final de su discurso, el gobernador citó la frase “sólo quien sabe de dónde viene puede saber hacia dónde va”. En relación a ella, opinó: “No hay que olvidarse para que uno llegó al servicio público. Eso te da fuerzas para seguir adelante”.












