La diputada nacional por Córdoba, Natalia de la Sota, votó en contra de
la modificación a la Ley de Glaciares que se discutió anoche en la Cámara baja,
tal como lo había anticipado, y en su intervención resaltó: “La reforma no es
técnica, es política. No mejora la ley, la debilita. No protege el agua, sino
que la pone en riesgo. Y lo más grave, cambia el paradigma del agua como
derecho colectivo, a recurso disponible para la explotación”.
De la Sota aseguró que es falso el argumento
del federalismo que está usando el oficialismo porque, según ella, “desvirtúa”
el sistema de presupuestos mínimos constitucionales, bajo el pretexto de
devolver autonomía a las provincias: “Lo usan para justificar esta
irresponsabilidad de poner a los negocios y a los intereses de un pequeño
sector por encima del cuidado de un recurso estratégico como el agua”, afirmó
la diputada.
Y continuó: “Lo más llamativo es que hablan de
federalismo aquellos que eliminaron la distribución del Fondo de Incentivo
Docente, eliminaron los fondos para la obra pública, abandonando las rutas y la
infraestructura nacional, de las que tienen que hacerse cargo; eliminaron los
subsidios al transporte y se quedaron con al menos 120.000 millones de pesos
correspondientes al impuesto a los combustibles que tendrían que estar en las
provincias y en los municipios”.
A la vez, rechazó por falsa la dicotomía que se
planteó desde el oficialismo nacional entre ambiente y crecimiento: “Quienes
venimos de provincias productivas creemos en el crecimiento productivo, pero
sin agua es imposible pensar en ningún tipo de desarrollo”.