Este lunes, los núcleos radicales unidos en la
alianza de “Más Radicalismo”, publicaron un comunicado contundente expresando
la postura que vienen sosteniendo desde los tiempos de internas, del 2024:
trabajar en fortalecer los valores propios para contar con un candidato puro de
la UCR, rechazando cualquier tipo de alianza o acercamiento a La Libertad
Avanza.
Las miradas apuntan a Rodrigo De Loredo y en
segunda línea, a la diputada Soledad Carrizo. Ambos culminan su gestión en el
Congreso de la Nación y podrían ser candidatos para ir por la renovación.
El documento dice: “No estamos dispuestos a
avalar la conducta de quienes quieren reducir la Unión Cívica Radical de
Córdoba con su historia y sus próceres a un simple instrumento electoral
destinado a resolver el problema de renovación de sus propias bancas”.
Las declaraciones del diputado cordobés De
Loredo, en diario Clarín, aceleraron los tiempos y llevaron al espacio
compuesto por Ramón Mestre, Carlos Becerra y Fernando Montoya, a activar una
reacción en respuesta a esos dichos y poner un freno a la avanzada. En
entrevista, el jefe del bloque radical en la cámara de diputados dijo que es
momento de pensar en una alianza con La Libertas Avanza, la UCR y el PRO, para
terminar con el populismo kirchnerista.
Más Radicalismo rechaza cualquier tipo de
acercamiento con el partido de Javier Milei y sobre todo a que De Loredo hable
en nombre del partido cuando en Córdoba hay miradas contrapuestas y es un tema
que aún no se ha discutido.
La posibilidad de avanzar en una alianza por
decisión de un solo sector es difícil sin los acuerdos necesarios. Por un lado,
el presidente del partido a nivel nacional es Martín Lousteau, figura
enfrentada a Rodrigo De Loredo que rechaza férreamente cualquier tipo de
acercamiento a Milei.
A nivel provincial hay cierta autonomía frente
a la dirigencia nacional. En ese marco, la discusión de una alianza se debe dar
dentro del congreso partidario, organismo conducido por Facundo Cortez Olmedo,
quien proviene del mestrismo. Así mismo, el congreso está compuesto por un 40%
de dirigentes de “Más Radicalismo” y el 60% por miembros de “Generación X”, el
frente radical compuesto por distintos núcleos y del que forma parte Rodrigo.
La mayoría de los núcleos que componen
“Generación X” tampoco comulga con la idea de una alianza UCR más LLA. Sectores
como el de Sergio Piguillen siempre se mostraros contrarios a las políticas e
ideas.
Por otra parte, hace hincapié en el choque de
ideas entre La Libertas Avanza y valores fundacionales de la UCR como lo son la
educación pública y la salud. También remarcan el efecto que generó el freno a
la obra pública en Córdoba, empujando a los más de 400 municipios a tener, cómo
única vía de acceso a fondos, pedirle recursos al gobierno peronista
provincial:
“…la obra pública como elemento primario para
el desarrollo de la infraestructura básica que necesita el sector privado para
potenciar su desarrollo y el federalismo en una provincia que cuenta con 427
gobiernos locales que padecen a diario la falta de ayuda del gobierno nacional
y los obliga a ponerse de rodillas ante el gobierno provincial que pretende
instalar un sistema feudal en el que ya no se distinguen las funciones de los
tres poderes del Estado”, enunciaron.
La peregrinación de un sector del radicalismo
para evitar la entrega del partido a los libertarios, empezó. “El modelo
juecista, de cambiar de bando para perpetuarse en el poder, no es nuestra
forma. Acá lo que hay es un deseo individual que arrastra consigo a un partido
entero”, indicó un dirigente de la capital cordobesa. (Fuente: Alfil)