El Instituto Nacional de
Estadística y Censos (Indec) informó que la pobreza alcanzó al 32,3% de la
población argentina durante el primer semestre de 2026. En ese contexto, una
familia de cuatro integrantes necesitó $1.440.395 mensuales para superar la línea
de pobreza.
Ese monto surge de la Canasta
Básica Total (CBT), que establece el umbral utilizado para determinar si un
hogar se encuentra por debajo de la línea de pobreza. La canasta contempla no
solo alimentos, sino también otros bienes y servicios esenciales.
Cuánto necesitó una familia para
no ser pobre
Para un hogar compuesto por
cuatro integrantes, el ingreso mensual necesario para superar la línea de
pobreza fue de $1.440.395 durante el período analizado.
El valor corresponde a la CBT y
no incluye el alquiler de una vivienda, según la metodología utilizada para
medir la pobreza.
La diferencia entre la CBT y la
Canasta Básica Alimentaria (CBA) es que esta última contempla únicamente los
consumos necesarios para cubrir las necesidades alimentarias básicas y se
utiliza para establecer la línea de indigencia.
La situación en el Gran Córdoba
En el Gran Córdoba, la pobreza
alcanzó al 31,1% de las personas durante el primer semestre de 2026, apenas por
debajo del 32,3% registrado en el conjunto de los 31 aglomerados urbanos
relevados por el Indec.
El organismo estimó que unas 503
mil personas quedaron bajo la línea de pobreza en el conglomerado cordobés. En
términos de hogares, fueron alrededor de 125 mil, equivalentes al 21,3% del
total.
La indigencia, en tanto, alcanzó
a unas 113 mil personas, el 7% de la población del Gran Córdoba. En términos de
hogares, afectó a cerca de 28 mil familias, el 4,8%.
Más de 9,7 millones de pobres en
los principales aglomerados
A nivel nacional, el 32,3% de
pobreza representa a más de 9,7 millones de personas dentro del universo de los
31 aglomerados urbanos que releva la Encuesta Permanente de Hogares (EPH).
El dato marcó un aumento respecto
del segundo semestre de 2025, cuando la pobreza había sido del 28,2%.
La evolución refleja la relación
entre los ingresos de los hogares y el costo de las canastas utilizadas para
establecer las líneas de pobreza e indigencia.