Hoy asistimos al contraste entre dos visiones
contrapuestas: por un lado, un modelo nacional enfocado en la macroeconomía
abstracta, los agregados financieros y la batalla cultural; por el otro, un
modelo provincial centrado en la gestión territorial, la producción y el
sostenimiento del tejido social. El modelo centralista de Javier Milei requiere
indispensablemente de la contención que brinda la red provincial de Martín
Llaryora para no colapsar. Con el paso del tiempo, el margen de la abstracción
se agota y la demanda social gira de manera inevitable hacia el pragmatismo
federal.
La transferencia de responsabilidades a las
provincias
El equilibrio fiscal sin paz social es
insostenible. La primera línea de respuesta del Estado no está en los despachos
de la Capital Federal, sino en las provincias. Este fenómeno responde a un
proceso de décadas -iniciado con el traspaso de la salud y la educación en los
años noventa- que hoy se profundiza con la quita directa de recursos
nacionales.
Ante este escenario, Córdoba cerró sus balances
con superávit financiero acumulado sosteniendo la obra pública. Frente a los
recortes del Gobierno nacional en el Fondo Nacional de Incentivo Docente
(FONID), los subsidios al transporte y las transferencias no automáticas a la
Caja de Jubilaciones, la Provincia decidió absorber ese impacto financiando las
prestaciones con recursos propios para no abandonar a los cordobeses.
Inserción laboral e inversión productiva
El trabajo formal no se genera con discursos,
sino con incentivos concretos a la oferta y la demanda laboral, articulando el
sector público con el privado. En esa línea se enmarca el relanzamiento del
Programa Primer Paso (PPP), que otorga 15.000 oportunidades laborales a jóvenes
de entre 16 y 25 años.
Fomentar el desarrollo productivo e industrial
implica acompañar al sector privado en lugar de ahogarlo. Córdoba puso en
marcha un plan de obras e incentivos por más de $130.000 millones orientados al
desarrollo regional (con foco en el Noroeste y el Sur-Sur provincial), sumado a
exenciones en Ingresos Brutos para PYMES industriales y beneficios en el
Impuesto Inmobiliario Rural y Urbano para la producción.
Esta previsibilidad territorial se traduce en
atracción de capitales de escala internacional, como la confirmación del primer
centro logístico de almacenamiento de Mercado Libre en el interior del país,
ubicado en Estación Juárez Celman. Una inversión de US$ 91 millones que generará
más de 2.000 puestos de trabajo directos. Otra inversión de capitales
internacionales que impacta de lleno en la provincia es el anuncio por parte de
la multinacional Stellantis de producir una nueva familia de pick ups, con sus
componentes y motores, en la planta de la ciudad capital. Una inversión de US$
385 millones y 1800 nuevos puestos de trabajo, de los cuales la mitad serán
mujeres, que llega a nuestra provincia gracias a instrumentos que impulsan
permanentemente este sector, como la Ley de Promoción Industrial.
Seguridad alimentaria y contención educativa
En un contexto socioeconómico crítico donde el
INDEC y UNICEF señalan que más del 40% de los niños en Argentina viven en
situación de pobreza y un 10% en indigencia, la seguridad alimentaria se consolida
como un imperativo moral. Mientras a nivel nacional casi el 30% de los chicos
enfrenta privaciones alimentarias, Córdoba respondió fortaleciendo la
asistencia: la nutrición y la salud infantil son la base indispensable para
garantizar la educación pública y la inclusión.
En este marco, el programa PAICOR asiste a más
de 330.000 alumnos, tras incorporar a más de 20.000 nuevos beneficiarios en lo
que va del año, alcanzando a cerca del 40% de la matrícula escolar provincial.
Esta inversión prioritaria se complementa con el respaldo a la educación
superior y universitaria mediante infraestructura y presupuesto, garantizando
el acceso a la formación como motor de desarrollo territorial que previene el
desarraigo de los jóvenes.
El federalismo como ancla de la gobernabilidad
El rigor en las cuentas públicas es necesario,
pero su sostenibilidad no se mide en la frialdad de una planilla de Excel, sino
en la capacidad de mantener el tejido social intacto. La gobernabilidad de la
Argentina se edifica desde el interior federal. Sin esta red provincial de
contención, empleo y desarrollo, cualquier programa económico nacional carece
de futuro