A partir de la próxima semana
comenzarán los trabajos de infraestructura en el loteo municipal La Arbolada,
el proyecto urbanístico más desafiante que lleva adelante la Municipalidad de
San Francisco. La iniciativa, prevista para el mes de febrero, ingresará así en
su fase de ejecución tras completar las instancias administrativas y de
planificación.
“El proyecto consolida un proceso
que se inició con la gestión del suelo y una planificación urbanística
integral, respetando la estructura urbana existente y avanzando luego hacia la
adjudicación transparente de los lotes mediante una compulsa pública”,
indicaron desde el Ejecutivo Municipal y agregaron: “En esta etapa, se pondrá
en marcha un conjunto de obras que buscan garantizar condiciones adecuadas de
habitabilidad desde el inicio y un desarrollo urbano ordenado y sostenible”.
En relación al comienzo de las
tareas, Guilllermo Velázquez, director técnico de la empresa AIVEL, firma
adjudicataria quien tiene a su cargo los trabajos de infraestructura en el
nuevo loteo, comentó que todo lo referido a cuestiones administrativas respecto
al proceso licitatoria ya fueron concluidas, por lo que se prevé que en los
próximos días se inicien los trabajos en el sector, tal como estaba previsto.
Velázquez explicó que la primera
etapa estará centrada en la preparación del terreno. “Se va a empezar con la
limpieza y demarcación, y luego, en la segunda semana de febrero, estimamos
estar con las máquinas haciendo los primeros trabajos de apertura y de ahí
encadenando todas las obras que le van a dar servicio al loteo”, detalló.
Una obra de gran magnitud
Las obras de infraestructura
contemplan la ejecución de la red distribuidora de agua potable, colectora de
líquidos cloacales, red de gas natural y la instalación subterránea de
servicios de conectividad, además de electrificación de baja y media tensión,
alumbrado público, pavimentación, arbolado urbano, señalización vial y la
integración de espacios verdes y áreas parquizadas.
Al referirse a la magnitud del
proyecto, el director técnico de AIVEL destacó la complejidad de las tareas a
realizar. “Se trata de obras de infraestructura complejas y extensas, dado que
comprenden las redes de agua, de cloaca, de gas y fibra, por lo que estimamos
que el proceso total de obra será aproximadamente de entre 18 y 24 meses,
aunque haremos lo posible para acortar los tiempos”.
Asimismo, remarcó que el loteo
presenta características particulares, “es un loteo que tiene sus
características, dado que está en dos lugares diferentes, es decir La Arbolada
I y La Arbolada II, por lo que se va a trabajar en los dos sectores a la vez,
lo que conlleva cierta complejidad, es por eso que estamos diseñando un plan de
trabajo conjunto con el municipio, con la idea de ir armando un sistema
encadenado”, indicó.
Velázquez también mencionó que,
“además de las redes principales, se van a ejecutar los tendidos eléctricos de
media y baja tensión, el alumbrado público, la pavimentación y las obras
hidráulicas, con canales internos y trabajos de movimiento de suelo para el
despliegue general de las manzanas”, precisó.
Para el desarrollo de las tareas,
desde la firma adjudicataria confirmaron que un equipo de alrededor de 40
personas estará afectado a la obra. “Habrá un plantel de aproximadamente 40
personas abocadas a este loteo, tanto en tareas de dirección como de
ejecución”, afirmó.
El proyecto La Arbolada abarca más
de 21 hectáreas y prevé la creación de 512 parcelas, de las cuales 346 fueron
destinadas a la venta a vecinos de San Francisco mediante un proceso de oferta
pública, transparente y 100 % digital. Los lotes, con superficies que oscilan
entre los 200 y 300 metros cuadrados, se distribuyen en dos sectores
estratégicos ubicados al sur de la ciudad, en continuidad con barrios
existentes y dentro del esquema de crecimiento urbano planificado.
Por último desde el municipio explicaron que ea iniciativa se desarrolla bajo un
modelo de inversión pública y privada que permitió al municipio adquirir las
tierras sin erogación directa de fondos, mediante un sistema de canje de
terrenos urbanizados. Los ingresos generados por la venta de los lotes se
destinan íntegramente a la ejecución de la infraestructura, garantizando la
sustentabilidad económica del proyecto y elevando el estándar de la obra
pública local..