El fiscal de Instrucción de Morteros, Francisco Payges, firmó el
requerimiento de citación a juicio de la causa donde se investigó el asesinato
de Aralí Vivas en la localidad de
Brinkmann, donde hay tres imputados: la madre de la niña de 8 años, la pareja
de esta y un amigo de la familia.
El trágico hecho se produjo el pasado 2 de
noviembre, cuando Aralí apareció muerta en una vivienda que se incendió. Sin embargo,
los investigadores pudieron determinar de que había algo horrendo detrás: una
historia de abusos sexuales y este fatal desenlace mediante un incendio
intencional.
“Si la Cámara (del Crimen) comparte mis
argumentos, este delito, conforme a la acusación, tiene una pena de prisión
perpetua”, sostuvo Payges en declaraciones a la prensa. La fecha la pondrá la
Cámara del Crimen de San Francisco y seguramente la audiencia se desarrollará
con jurados populares.
Responsabilidades de los imputados
Entre los imputados se encuentran la madre de
la niña, Rocío Milagros Rauch (28); su pareja, Matías
Ezequiel Simeone (33), y un amigo de éste, Cristian Hernán Varela (40). Todos se encuentras detenidos en
Córdoba capital.
El fiscal indicó que la acusación que se
formula a estas tres personas es por los delitos de abuso sexual con acceso
carnal agravado por el vínculo; por ser cometido contra un menor de 18 años
aprovechando la situación de convivencia preexistente; por ser cometido por dos
o más personas, reiterado, junto al delito de homicidio calificado por el
vínculo; también por mediar violencia de género y criminis causae. Asimismo, a Simeone se le atribuye además la
comisión del delito de incendio.
Un caso espeluznante
Cabe recordar que Aralí fue hallada asesinada
dentro de la vivienda que compartía con sus hermanos más chicos. La pesquisa
comprobó que el inmueble fue quemado intencionalmente para tapar que la nena
había sido abusada sexualmente previamente al homicidio.
Payges destacó la labor de su par Oscar Gieco, fiscal de San Francisco
que tomó en un primer momento el caso y llevó adelante la investigación
procesal: “A través de su tarea, que destaco, me permitió hoy poder concluir la
investigación”, dijo.
Simeone era padrastro de Aralí y pareja de
Rauch. Varela, en tanto, era amigo del primero y frecuentaba la casa donde
vivía la víctima junto a sus hermanos.
Según la investigación, Aralí fue hallada
asesinada dentro de la vivienda. La pesquisa comprobó que el inmueble fue
quemado intencionalmente para tapar algo peor: que la nena se encontraba muerta
y había sido abusada sexualmente previamente. Sin embargo, no fue un hecho
aislado, sino que habría sido una conducta sistemática.
La autopsia reveló primero que no hallaron
monóxido de carbono en sus pulmones y que presentaba “un traumatismo en la zona
craneal”. Unos días después, se agregó que la nena fue presuntamente abusada
por su padrastro y el amigo antes del crimen, ya que el estudio de su cuerpo
arrojó la presencia de material genético masculino.