Los pasillos del querido Cottolengo Don Orione no serán más lo mismo sin la alegría y energía de Osvaldo Porra, o mejor dicho “Vizcachón” como lo conocía gran parte de la ciudad.
El martes
falleció a los 73 años este entrañable personaje que residió durante más de 44
años en la institución de Av. Urquiza, pero pese a su discapacidad supo hacerse querer y
conocer por miles de vecinos que lo adoptaron en muchas ocasiones como un amigo
y en algunos casos como uno más de la familia.
Fanático de
Boca y por supuesto de Sportivo Belgrano. Siempre es alegra y carismático. De
esas personas que donde iba se hacía querer.
“Es un referente del Cottolengo, es una de las personas que más tiempo estuvo y el más querido por todos. Una persona alegre, simpática, fan de Sportivo y de Boca”, describe Silvia Dominighini, mujer que lo supo integrar a su familia durante muchos años.

Iba todos los domingos a comer a su casa, a los casamientos, navidad, año nuevo a todos los eventos familiares. Incluso esta familia lo acompañó a La Rioja para que pueda conocer a dos de sus hermanas. “Pudieron reencontrarse con este hermano, de quien no sabían mucho. Fue algo muy emocionante”, destaca.

Hoy el Cottolengo y gran parte de la ciudad lo despiden. Uno de los personajes más queridos de la ciudad, de quien la mayoría no tiene registro de cómo terminó en viviendo en San Francisco, pero claro dejó una huella en muchas personas por su bondad y personalidad.













