Nicolás Albera
El apoyo a los proyectos de reforma laboral y baja de imputabilidad en
la edad de los menores resultaron pequeñas muestras de lo que Martín Llaryora pretende para este año
que comienza, antesala de las próximas elecciones provinciales, en su relación
con Javier Milei.
El gobernador de Córdoba lo dejó en claro en Laboulaye
cuando abrió el periodo de sesiones de la Legislatura de Córdoba. Para Llaryora
está claro: el 2027 se construye este año. Allí, hace dos semanas, hizo
anuncios fuertes como el aumento de las jubilaciones mínimas a $800.000 y
ratificó que la Caja de Jubilaciones seguirá en manos del Estado provincial. Eso
sumado a inversiones en obras a lo largo y ancho de la provincia.
Si habrá dardos a la oposición, por caso a Luis Juez en la batalla de los drones y
también hacia Rodrigo de Loredo, dos
opositores de antaño. No así hacia el Presidente y su tropa, por el momento, con quien se avecina una especie de
guerra fría.
Apoyar, con matices, en el Congreso
El pasado jueves, en la Cámara de Diputados se aprobó
por mayoría el proyecto que presenta un nuevo Régimen Penal Juvenil. Obtuvo
media sanción y fue enviado al Senado para su aprobación definitiva. El punto
principal que se destaca es que baja la edad de imputabilidad a los 14 años.
La iniciativa fue respaldada por 149 diputados que
votaron a favor, mientras que 100 lo hicieron en contra. En esta ocasión, no
hubo abstenciones. Todos los diputados de Provincias Unidas que responden al
gobernador, votaron a favor: Alejandra
Torres, Juan Schiaretti, Carlos Gutiérrez, Ignacio García Aresca, Carolina
Basualdo y Juan Fernando Brugge.
En el caso de la reforma laboral que pasó un día antes
por el Senado, la peronista Alejandra
Vigo, esposa de Schiaretti y de origen gremial, acompañó la iniciativa, con
objeciones puntuales al fondo de despidos y al banco de horas.
No oponerse al voto popular
La cuenta es clara. La ola violeta arrasó en octubre en
las elecciones legislativas en Córdoba, por lo que oponerse al Gobierno
nacional no es una buena decisión. Por eso la gestión se volverá clave para el
sanfrancisqueño que ya anticipó buscará la reelección para continuar con la
hegemonía peronista en Córdoba.
Pero es aquí donde se le abre otro frente de batalla
al gobernador: ¿con qué fondos asumirá las obras en un contexto de mucha menor
recaudación? Recordemos que se decidió seguir a la Nación en su mandato de
bajar los impuestos, ello sumado a los escasos recursos que llegan por
coparticipación, y a una economía frenada.
Así fue que en el final de enero regresó a los
mercados internacionales buscando colocar en Nueva York USD 500 millones en
bonos a deuda a nueve años. Uno de los objetivos, tener dinero para obras ya en
marcha. Terminar la autopista 19 es una de las grandes ambiciones de Llaryora,
cuyo anhelo es tenerla lista en febrero del año que viene.
Este escenario demuestra que confrontar políticamente
con Milei no está en los planes de la Provincia, todo lo contrario. La cabeza
está puesta en hacer la diferencia con la gestión, a base de gestos –como la
baja de impuestos, por citar alguno- para lograr el reconocimiento de los
cordobeses.