La fuerte disputa entre el oficialismo provincial y el radicalismo por los casos de dos trabajadores legislativos acusados de abuso sexual, en distintos hechos que se investigan, llegó al recinto de la Legislatura de Córdoba este martes y terminó con la sesión levantada por falta de cuórum.
Después de casi siete horas de actividad legislativa, y tras una jornada que había comenzado con la conmemoración por los 25 años de la última reforma de la Constitución provincial, Hacemos Unidos por Córdoba llevó al recinto dos planteos vinculados contra la legisladora radical Alejandra Ferrero y su relación con Omar Ludueña, empleado de planta de la Legislatura que trabajaba en su despacho y que fue detenido en una causa por presunto abuso sexual.
Primero, el presidente del bloque oficialista, Facundo Torres, impulsó el pedido para que se informe sobre la trayectoria laboral y política de Ludueña dentro de la Unicameral, sus funciones y los despachos en los que prestó servicios.
El oficialismo sostuvo que Ludueña ingresó a la Legislatura en 2011 vinculado al bloque radical y que posteriormente pasó a planta permanente. Desde 2023 se encontraba asignado al despacho de Ferrero. Torres también vinculó políticamente a Ludueña con el exdiputado nacional Rodrigo de Loredo y reclamó explicaciones a la UCR sobre qué conocimiento tenía de la situación judicial del empleado.
El segundo planteo estuvo a cargo de Leonardo Limia, quien pidió que Ferrero continuara apartada de la actividad parlamentaria hasta que se esclarecieran las circunstancias que rodearon el caso Ludueña. La iniciativa también reclamaba que la legisladora informara cuándo conoció la denuncia y qué medidas adoptó desde ese momento.
El eje político de las intervenciones del PJ fue la comparación con el caso que semanas atrás involucró a José Villarreal, asesor del entonces legislador de Hacemos Unidos por Córdoba Ramón Ernesto Flores, quien terminó dejando su banca luego de las presiones políticas generadas por el caso. Desde el oficialismo acusaron a la UCR de aplicar una “doble vara” ante situaciones que consideraron comparables.
“Nosotros hemos sufrido un ataque moral desde la vara de la legisladora y de la UCR, quienes pidieron inmediatamente la expulsión de un legislador que no estaba imputado”, sostuvo Limia.
El legislador afirmó que el radicalismo se había colocado entonces en el lugar de “juez moral” y reclamó ahora “ser congruentes” y “no tener dos varas para analizar lo que pasa en esta Legislatura”.
“Si la legisladora y su bloque decían que Flores debía apartarse y ser excluido porque tenía un empleado imputado por un caso de abuso sexual, hoy esa misma legisladora tiene un propio empleado de su bloque y de su oficina detenido e imputado por abuso sexual agravado. Entonces, esa legisladora debe apartarse”, planteó Limia.
El PJ se levantó y la sesión quedó sin cuórum
Después de las intervenciones de Torres y Limia, de cinco minutos cada una, Hacemos Unidos por Córdoba decidió abandonar sus bancas. La salida del bloque oficialista dejó al cuerpo sin el número necesario para continuar sesionando y la vicegobernadora y presidenta de la Unicameral, Myrian Prunotto, dio por finalizada la sesión por falta de quórum
La decisión fue acompañada también por la legisladora del PRO Karina Bruno, aliada parlamentaria del oficialismo.
Tras abandonar el recinto, Torres sostuvo que la decisión había sido una respuesta a lo que calificó como una actitud de “doble moral” del radicalismo.
“Nos levantamos del recinto porque la hipocresía y la doble moral también tienen un límite. Durante semanas algunos radicales hicieron carancheo político, exigieron apartamientos, licencias y responsabilidades inmediatas cuando el problema estaba del lado del oficialismo”, afirmó.
Torres recordó además que sectores de la UCR llegaron a promover un juicio político contra la vicegobernadora Prunotto en medio de la controversia anterior.
“Hoy Alejandra Ferrero volvió a su banca. Lo mínimo que esperábamos era que tuviera el gesto de extender su licencia y que su propio bloque se lo pidiera. No estamos condenando a nadie. Estamos pidiendo coherencia”, sostuvo.
Y agregó: “Cuando les tocó a ellos, miraron para otro lado. Aparecieron las explicaciones, los matices y el silencio. Por eso nos levantamos”.
Ferrero acusó al PJ
La salida del oficialismo tuvo otra consecuencia política: Ferrero tenía previsto plantear una cuestión de privilegio para responder a las acusaciones realizadas durante la sesión, pero el levantamiento por falta de cuórum le impidió hacerlo en el recinto.
La legisladora radical salió entonces a responder a través de sus redes sociales.
“¡Cobardes! El mismo día en que rinden homenaje a la Convención Constituyente, abandonan el recinto para impedirme hablar y defenderme”, expresó Ferrero.
Además, rechazó la comparación entre el caso Ludueña y el episodio que involucró al bloque oficialista.
“Es una falsa equiparación la que pretenden instalar. El peronismo permitió que asesores condenados continuaran en funciones y nunca acudió a la Justicia para pedir que se investigaran los hechos. Nosotros hicimos exactamente lo contrario: actuamos de inmediato, recurrimos a la Justicia y lo hicimos sin especulaciones”, sostuvo.
También el presidente del bloque de la UCR, Matías Gvozdenovich, apuntó contra la estrategia oficialista.
“El peronismo se levantó y se fue. Pueden haber pasado tres cosas: armaron mal la estrategia para pegarnos y no supieron cómo salir de esa; se les hacía tarde para el asado; o, como buenos cobardes, no se bancaron la respuesta. Pegar y huir es de cobardes”, cuestionó. (Fuente: La Voz del Interior)