El abogado Darío
Diale, que actuó como querellante en el caso en el que fue condenada a
prisión perpetua Sandra Leonor Videla
(60), oriunda de San Francisco y conocido con el nombre artístico “Sandra
Lorenz”, habló con Déficit Cero
(@upsanfco + @3564tvstream) y contó algunos pormenores de lo que fue el juicio desarrollado
hace unos días en la Cámara Criminal y Correccional de Cruz del Eje.
Videla llegó imputada de homicidio calificado
por alevosía contra Ángel Edmundo Pobeda
(68), hecho ocurrido en marzo de 2025 en la localidad serrana Capilla del
Monte.
En esa oportunidad, Pobeda fue atacado con un
hacha y un martillo. El hombre padecía las secuelas de un accidente
cerebrovascular (ACV) y se encontraba hemipléjico, por lo que Videla era la
persona encargada de asistirlo.
- ¿Qué
nos puede decir de la relación entre Pobeda y Videla?
Me remonto un poquito atrás. Ángel había
decidido hacía 10 años vivir en Capilla del Monte, les dijo a sus cinco hijas que
quería pasar sus últimos años de vida con la tranquilidad de las sierras. Se fue
a vivir con una compañera que era cuidada por Sandra Videla en ese momento,
quien empezó a ganarse la confianza de Pobeda con el pretexto de ser una
asistente terapéutica. Ella se vendía así, cuestión que quedó sobradamente
desacreditada en el juicio y en la etapa penal preparatoria, ya que no había
hecho un solo curso. Así comenzó ganándose la confianza, cuidando a la
compañera de Ángel que terminó falleciendo por causas naturales. Sandra le propuso
seguir cuidándolo a él que había pasado por dos ACV y además tenía una placa de
titanio en la cabeza y sufría una discapacidad. Comenzó primero a visitarlo
esporádicamente para después ya mudarse definitivamente a la casa de Pobeda.
- ¿Cómo
fue ese trayecto hasta la muerte?
Dos de las cinco hijas los visitaban desde
Buenos Aires con frecuencia a Ángel y cada vez lo veían más desmejorado, más
flaco, con mayores problemas de movilidad, etcétera. Y en una de las
conversaciones que tienen, en la cual Sandra se encargaba minuciosamente de escuchar,
las hijas le propusieron volverse a Buenos Aires para poder cuidarlo mejor. Entonces,
Sandra advirtió que su plan de quedarse con la propiedad de Ángel se empezaba a
caer. El día anterior o dos días antes del homicidio, el hombre les escribió a
las hijas por WhatsApp y les dijo haber hablado con Sandra y que estaba todo
bien, que se iba con ellas. Sandra escribió en su Facebook el día 20 como una
especie de mensaje de despedida o de anuncio de lo que iba a hacer diciendo:
"No sabías lo que tenías hasta que lo perdías", algo por el estilo. Y
decidió matarlo a martillazos, a traición y por la espalda, con cuantiosos golpes
en la cabeza. De hecho, así lo explicó el forense, quien no pudo determinar la
cantidad de golpes que le dio. Para ello, no le alcanzó con un martillo, el
cual fue secuestrado en el expediente con sangre y cabello de este hombre, sino
que después tomó un hacha de mano y le siguió dando golpes con la parte de
atrás, la más ancha. Como broche final lo asfixió. Lo que ella intentaba era
quedarse con las pertenencias. La autopsia informó que ella lo mató entre las 3
y las 4 de la tarde y se encargó 7 horas después de limpiar toda la escena, con
manchas de sangre por toda la casa.
- ¿Cómo
se descubre el hecho?
A las 11.30 de la noche tomó la decisión de
deshacerse del cuerpo. ¿Cómo? Lo desviste y lo deja solamente en ropa interior para
envolverlo en una media sombra de color verde de plástico. Luego lo arrastró
desde el interior de la casa para depositarlo en el lote baldío en frente a su
casa, que estaba medio descuidado con yuyos altos y pretendía esconderlo ahí. Cuando
está en la mitad de la calle, dobló un auto en la esquina y el conductor la vio
justo arrastrándolo al bulto de una mano, por lo que dio aviso a la policía. Una
vez que fueron los efectivos, primero no abrió la puerta, luego lo hizo ante la
pregunta de lo que había pasado ella les dijo que Ángel había salido con un
arma a buscar al herrero porque le hizo un mal trabajo y no supo más nada. Luego,
ante las pruebas de que había pasado algo no pudo ocultarlo más y se dispuso su
detención. De hecho, tenía pensado prender fuego todo porque encuentran una
caja de fósforos ahí al fondo del patio junto con la bolsa de consorcio donde
tenía la ropa de ella y la ropa de él manchadas con sangre.
- ¿Los
peritajes psicológicos y psiquiátricos pudieron determinar que esta mujer era
consciente de sus actos?
Totalmente consciente, comprendía la criminalidad
de los actos y estaba ubicada en tiempo y espacio. No hay dudas. De hecho, la
defensa intentó cambiar de estrategias hasta el último segundo y tratando de
incorporar la cuestión de género, que ella era víctima de violencia física, psicológica
y hasta intentaron incorporar que él la tenía cuasi secuestrada, lo cual quedó
sobradamente acreditado que no era así ya que Videla iba al río a tomar mate
con las amigas, las iba a visitar a la casa, viajaba a San Francisco a visitar
a su papá. Incluso, Sandra tuvo la oportunidad de hablar en el juicio y fue
cambiando la versión una y otra vez. Hasta llegó a decir que ella lo último que
se acordaba era una pelea y que le había pegado con una silla de madera y que
después no se acordaba más de nada, ya con una especie de amnesia selectiva.
Quién es Sandra Lorenz
Tras el juicio desarrollado el mes pasado con
jurados populares, Videla fue condenada por homicidio calificado por alevosía.
La sentencia fue resuelta por mayoría el pasado 28 de agosto, donde la Cámara
del Crimen de Cruz del Eje impuso la pena máxima prevista para ese delito.
Videla, conocida como Sandra Lorenz, tuvo mucha
actividad pública en San Francisco por su profesión relacionada con el modelaje
y la organización de eventos donde llegó a desempeñarse en muchos actos,
escenarios e instituciones. Además, durante varios años coordinó una academia
de modelaje llamada Ellegance Academia Integral por lo que tenía una continua
actividad en desfiles y eventos.