El
intendente Damián Bernarte enviará
al Concejo Deliberante un proyecto de Ordenanza que propone una significativa reducción de cargos y sueldos de la planta
política, sumado a la disminución de secretarías y a una importante batería
de medidas de ahorro. El objetivo es preservar la sostenibilidad de las cuentas
públicas y asegurar la continuidad de los servicios esenciales para todos los
vecinos.
Mediante
un comunicado, se indicó: “La Municipalidad de San Francisco, al igual que
otras administraciones en todo el país, opera dentro de un complejo escenario
económico a nivel nacional, marcado por la caída en la recaudación local, la
reducción de transferencias de fondos a los municipios y el retiro de
obligaciones por parte del Gobierno nacional”.
Dicha
situación, agregan “se traduce en una creciente demanda de servicios esenciales
y asistencia social que la Municipalidad afronta con recursos propios,
incluyendo alimentos, medicamentos, transporte urbano y subsidios a
instituciones, entre muchas otras”.
Frente
a este panorama, Bernarte decidió impulsar esta iniciativa para reducir el
gasto y hacer más eficiente el funcionamiento municipal.
"Actuando
con la responsabilidad y previsión que caracteriza a nuestra gestión, hemos
tomado decisiones necesarias y firmes. Comprendemos que son medidas difíciles y
que pueden afectar los ingresos de trabajadores municipales en tiempos de
crisis. Sin embargo, nuestra responsabilidad es garantizar la estabilidad de
nuestra ciudad, tomando decisiones ahora para evitar problemas mayores mañana y
consolidar el camino de una administración eficiente", expresó.
Reducción
Desde
el Ejecutivo se informó que se reducirá la estructura política con la
eliminación de dos secretarías, pasando de nueve a siete. Además, el 30% de los
cargos de la planta política serán reestructurados con menor rango, lo que
implicará una reducción en sus retribuciones y, por consiguiente, un ahorro
para el municipio. Estas decisiones buscan reforzar el compromiso con el
cuidado de las arcas públicas.
A
su vez, se dispuso el congelamiento de sueldos de toda la planta política por
un período mínimo de 120 días, incluyendo al intendente y su equipo de gestión.
Cabe
recordar que el jefe municipal ya había dispuesto una baja del 20% en los
salarios de toda la planta política, a lo que se suman estas nuevas reducciones.
En
cuanto a la estructura administrativa, las áreas municipales serán
reestructuradas para unificar acciones y hacer más eficiente la implementación
de políticas públicas. La secretaría de Innovación pasará a integrarse a la
secretaría de Vinculación Educativa, Tecnológica y Productiva, y la secretaría
de Prevención Urbana se unificará con la secretaría de Gobierno.
También
se establecerán topes mensuales estrictos en el pago de horas extras por
secretaría, con el objetivo de optimizar el tiempo de trabajo del personal y
garantizar la equidad en el uso de los recursos públicos.
“Estas
medidas permitirán sostener el avance de las principales obras estratégicas en
marcha. Cabe destacar que, aunque estas obras son gestionadas por la
Municipalidad, sus costos son financiados mayoritariamente por el Gobierno
provincial”, se explicó.
La
optimización de los recursos – se comunicó- permitirá además dar continuidad a
las prioridades establecidas por el intendente: pavimentación, bacheo, recambio
de luminarias, limpieza y recolección de residuos, fortalecimiento de la salud
y educación municipales, potenciación de la Guardia Urbana y un vínculo más
directo con los vecinos.
“El
esfuerzo es de todos, pero para priorizar las respuestas y soluciones a las
demandas de los vecinos, la señal concreta debe provenir desde la política.
Sostendremos el modelo de gestión que sigue por el buen camino. Para eso,
estaremos siempre atentos y en acción dinámica para evitar consecuencias que la
ciudad sufrió en otros momentos. La prioridad son los vecinos y los servicios
que merecen”, concluyó Bernarte.