Si bien su estado sigue siendo crítico, el
pequeño Kiam, el bebé que resultó con severas lesiones producto de golpes dados
aparentemente por sus progenitores, respira por sus propios medios luego de que
el martes de esta semana comenzara la extubación (retiro del tubo de oxigeno) a
la cual respondió satisfactoriamente.
“Eso nos permitirá en el transcurso de los días
avanzar con estudios más precisos sobre su estado de salud", informó a Up el fiscal de Morteros Francisco Paygés, a cargo de la causa.
El niño de apenas un mes de vida se encuentra
internado en el Hospital de Niños de Córdoba. Allí, los médicos lograron
estabilizarlo y el menor presenta algunas respuestas neurológicas.
Cabe recordar que presenta múltiples fracturas
de cráneo y omóplato. Fue trasladado desde Balnearia por sus padres, el jueves
pasado, en un primer momento al Hospital Iturraspe de San Francisco, donde los
profesionales constataron que presentaba insuficiencia respiratoria grave y
lesiones compatibles con golpes, además de cocaína en sangre. La situación
provocó su detención a pedido del fiscal.
El fiscal solicitó un examen toxicológico para
tener precisiones con relación a la cocaína encontrada en sangre del bebé.
Resta saber si fue suministrada durante el embarazo, por lactancia o por
introducción de los progenitores.
Deben declarar
Los padres del niño, él de 33 y ella de 26
años, están imputados de lesiones graves calificadas por el vínculo. Si bien
estuvieron presos en la comisaría de Balnearia, luego fueron trasladados al
penal de San Francisco y al de Villa María, respectivamente.
Paygés indicó que la imputación podría
agravarse, todo depende de cómo evolucione la salud del bebé y solicitó tomarles
la declaración indagatoria vía online a los detenidos desde el lugar de
reclusión de ambos, y aguarda la confirmación de la fecha prevista.
La mujer detenida es de Balnearia, mientras que
su pareja de Brinkmann. En la casa además residían otros dos niños más grandes
–de 12 y 10 años-, hijos de la primera. En base a medidas complementarias, los
hermanos mayores del bebé "no presentan signos de haber sido víctimas de
algún delito". Están a resguardo de la unidad de Desarrollo Regional
(Uder) de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf) para
garantizar su protección.
Por otra parte, se investiga si el hombre tiene
denuncias anteriores, de otra pareja, por violencia de género.