El fin de semana pasado dirigentes radicales de
toda la provincia de Córdoba se reunieron en la capital por la convocatoria que
promovió la visita de Leonel Chiarella, actual presidente del centenario
partido a nivel nacional.
Teniendo en cuenta diferentes motivos -y excusas-, fueron muchos los dirigentes que no estuvieron presentes en esa cumbre
de verano. Por un lado, aquellos que se encuentran de vacaciones, otros por
motivos personales y los que priorizan remarcar más la división de los de
boinablanca que arrastran hace años.
Entre los que sí estuvieron se destacan Marcos
Ferrer, presidente del Comité Provincia, junto a Javier Bee Sellares, Ramón
Mestre y la deloredista Elisa Caffaratti, autoridades de la nueva conducción,
consagrada en diciembre pasado, Mario Negri y el exconcejal Juan Negri. También
legisladores provinciales, intendentes y dirigentes que miran con preocupación
los intentos de cooptación desde La Libertad Avanza.
Sin embargo, Rodrigo de Loredo, Soledad Carrizo
y Dante Rossi, líderes de distintas corrientes, no fueron al encuentro. Tampoco
Alejandra Ferrero, principal espada en la Legislatura. Aunque todos ellos
dieron sus motivos por los que no pudieron asistir y enviaron algunos
emisarios.
San Francisco presente
Por el lado del comité local, los únicos que
estuvieron presentes fueron el exconcejal Luis Canalis y la secretaria del
comité local, Alicia Nicola, quienes se mostraron en la partida.
Sin embargo, fueron varios los ausentes de la
ciudad que no fueron parte, como el concejal Marco Puricelli y el tribuno de
cuentas Cristian Canalis.
Desde el entorno de Puricelli, destacan que hay
cierta cercanía con Chiarella. Incluso próximamente se consolidaría un
encuentro en Venado Tuerto, en una visita para conocer sus equipos de gestión.
“Es un intendente joven, que gobierna
problemáticas muy parecidas a las que enfrentamos en San Francisco pero al
frente de la conducción nacional del radicalismo es sin dudas una señal de
entendimiento de estos tiempos”, destacan desde el radicalismo local.
El pedido de Chiarella
En su discurso, Chiarella pidió a los
correligionarios que estén cerca de la gente y tratando los problemas reales de
los ciudadanos.
“El radicalismo tiene que estar cerca de la
gente, con presencia y con propuestas concretas para los problemas reales”,
resaltó, en una conclusión compartida desde hace años pese a los infructuosos
intentos de unidad.
“Estamos convencidos que el futuro del
radicalismo se construye con participación y debate. El radicalismo no puede
resignarse a ser espectador. Tiene que recuperar su vocación de gobierno, con
equipos, con formación y con dirigentes preparados para asumir
responsabilidades en todos los niveles del Estado”, agregó el dirigente
radical.