El
Poder Ejecutivo presentó este lunes un proyecto de ley para implementar el divorcio simplificado en sede administrativa y
civil cuando la disolución del matrimonio es de mutuo acuerdo entre las dos
partes.
De
esta manera, se busca evitar la judicialización de los divorcios, que demandan
más tiempo y recursos económicos para el pago de las costas judiciales y
honorarios profesionales de abogados intervinientes.
"Además,
el tiempo que insume el referido proceso implica para las partes que durante
ese período de tiempo no podrán disponer de algunas de sus bienes con entera
libertad", se señaló en los fundamentos del proyecto elaborado por el
ministerio de Justicia.
"Sumado
a ello, los divorcios judiciales generan un incremento del número de causas en
el sistema judicial. Procesos que podrían tramitarse por medio de una vía
administrativa inundan los tribunales, generando lentitud en el sistema y
costos que recaen indirectamente sobre los contribuyentes", acotaron desde
la cartera que encabeza Mariano Cúneo
Libarona.
En
este sentido, "se propone implementar un divorcio simplificado con mayor
libertad y menos oneroso, permitiendo de esa manera a los cónyuges, a través
del divorcio administrativo, disolver su vínculo matrimonial de mutuo acuerdo
por una vía más simple, más rápida y más económica”.
“El
divorcio en sede administrativa permite a los cónyuges terminar su vínculo
matrimonial de la misma manera que lo iniciaron: de mutuo acuerdo y ante el
oficial público encargado de Registro de Estado civil y Capacidad de las
Personas, con un simple trámite administrativo”, indicaron.
“Si
bien las restricciones, prohibiciones y obstáculos al divorcio se basaron en el
argumento de que facilitar el divorcio traería aparejada la destrucción de la
familia y la sociedad, esto no sucedió, más allá de un aumento en los divorcios
inmediatamente posterior a la sanción de la ley 26.994, que fue producido por
la acumulación de separaciones de hechos ya existentes que fueron transformadas
en divorcios”, recalcaron.
“Asimismo,
se sostuvo que el divorcio causaba deficiencias en el desarrollo de los hijos y
otros efectos negativos, situación que fue estudiada a lo largo de los años y
en la que se concluyó que en las familias disfuncionales no es el divorcio per
se lo que tiene un efecto negativo en los hijos, sino que la situación de
deterioro matrimonial, haya divorcio o no, es lo que genera estos efectos
negativos”, concluyeron.