La fiscal de la Cámara del Crimen de San
Francisco, Consuelo Aliaga, planteó este
miércoles la figura procesal de “hecho diverso” durante la segunda audiencia en
el juicio por la muerte de Yuliana
Chevalier (20), donde se encuentra acusado por el delito de homicidio
culposos Alejandro Lovera (45), un
expolicía de la provincia de Santa Fe que era su pareja.
El objetico es agravar la caratula pasándola de
culposa a dolosa. El Código Procesal Penal contempla esta figura cuando durante
el debate surgen elementos para entender que se trataría de una situación más
grave de la que se analizó en la etapa de instrucción.
La funcionaria judicial explicó que en la acusación
originaria lo ocurrido se presentó como “un hecho aislado” y si bien destacó
los testimonios, informes y pericias realizadas en su momento, agregó que se
trató a la relación de la pareja como “signada por la violencia y los malos
tratos” pero sin determinar la “verdadera problemática que había detrás”.
Además profundizó su pedido al remarcar la
condición de “marcada vulnerabilidad en la que se encontraba Yuliana” y también
la posición de preeminencia (superioridad) de parte del imputado por la diferencia
etaria y la condición de ser en ese momento policía. Además, puso énfasis en la
violencia psicológica, física y económica que ejercía Lovera sobre Chevalier: “Son
elementos que no fueron valorados en la instrucción”, dijo.
Una nueva acusación
Yuliana murió a causa de recibir un disparo de
arma de fuego, que se autoinflingió, en la madrugada del viernes 18 de agosto
de 2017, en barrio La Milka de San Francisco, según lo determinó la Justicia. El
arma estaba sobre la heladera de la casa donde convivía la pareja. El hecho se
desencadenó luego de una violenta discusión en la que habría existido consumo
de drogas y de alcohol.
En el juicio, la acusación sostiene que Lovera
fue indiferente al cuidado de la pistola semiautomática que dejó cargada y sin
seguro sobre una heladera, incumpliendo sus deberes como efectivo policial. En
ese momento, el acusado sólo atinó a tomarle una fotografía a la chica con el
teléfono y retratar el momento previo al desenlace fatal.
Aliaga aclaró que esa acusación debe ser modificada
al sostener que Lovera ejerció sobre la víctima un comportamiento de violencia
psicológica basado en el control, la manipulación, los celos y la violencia
física a través de golpes de puño y ahorcamiento. Asimismo, el expolicía le
facilitaba estupefacientes y le prestaba el arma reglamentaria a fines de
sacarse fotos disfrazadas de policía y hasta el enseñó a utilizarla con fines
de disparo.
Asimismo, la fiscal de Cámara indicó que el
hecho debe ser investigado bajo la hipótesis de “homicidio doblemente
calificado por el vínculo y por mediar violencia de género”, lo que aplicaría
la figura de femicidio y tiene una pena de reclusión perpetua. En ese marco
pidió que se anule el juicio actual y se renueve con dicha acusación y con
jurados populares. También pidió la detención del imputado ante el riesgo
procesal de fuga.
La querella se mostró de acuerdo
Por su parte, el abogado Mauro Gómez, que representa a la familia querellante en el juicio, destacó
la actitud del Ministerio Publico Fiscal al cual definió como “muy valiente”.
“Del debate surgieron cuestiones que hablan de sometimiento,
la violencia que sufría Yulian tiene que ver en cómo lo conoció, el tema de la
violencia física y psicológica, la denuncia que hizo en su contra y luego
retiró por miedo. No se puede ser indiferente a ello”, dijo.
Gómez señaló que ya no debe juzgarse
negligencia de parte de Lovera: “No es solo dejar el arma cargada a la vista,
sino todo lo de alrededor. Lovera le proveía la droga gratis a Yuliana, un
funcionario policial que utilizaba los recursos del Estado como el móvil para
vigilarla, que la golpeaba y la llevó a esta situación”.
Cómo sigue
El tribunal fijó un cuarto intermedio para el próximo
miércoles, donde se decidirá si hace lugar al pedido del MPF y declara nulo el juicio
o continúa con la misma acusación con los testimonios pendientes.