El
gobernador Martín Llaryora, junto con sus colaboradores más cercanos, se
mantuvo activo en este fin de semana largo, abocado a delinear una nueva oferta
salarial para los docentes. En ese marco, no se descarta que el mandatario
provincial recurra a la conciliación obligatoria para desactivar el paro de 72
horas que la UEPC ya anunció para miércoles, jueves y viernes próximos.
Llaryora
encabeza una serie de reuniones con funcionarios de distintas áreas en busca de
consensuar una propuesta que logre destrabar un conflicto que se extiende desde
hace casi dos meses. Sería la cuarta oferta en una negociación paritaria
marcada por la tensión y por tres jornadas de paro ya concretadas y otras tres
para los próximos días.
Entre las
alternativas, aparece la posibilidad de modificar la estrategia que hasta ahora
sostuvo el Gobierno provincial: aumentos iguales para todos, atados a la
“cláusula gatillo” por inflación. En la mesa chica que trabaja sobre el nuevo
ofrecimiento, junto al gobernador están el secretario General de la
Gobernación, David Consalvi, y el ministro de Educación, Horacio Ferreyra.
También
intervienen funcionarios del Ministerio de Economía para evaluar el impacto
financiero, entre ellos el secretario de Ingresos Públicos, Gerardo Pintucci,
en ausencia del ministro Guillermo Acosta, quien se encuentra de vacaciones.
"No está definido, pero hay muchas chances de pedir la conciliación, por
10 o por 15 días hábiles, para sacar del medio la presión de los paros”, indicaron
desde el Panal.
"Tenemos
que mejorar la última propuesta, pero siempre con el condicionante de la baja
de los ingresos, en un contexto económico en el cual el salario no le alcanza a
nadie. El gobernador fue muy claro el jueves pasado cuando admitió la justicia
del reclamo de los docentes, pero tampoco puede ofrecer algo que no esté seguro
de que podrá pagar”, explicó uno de los llaryoristas que participan del
análisis de la situación.
Hasta
ahora, las tres ofertas rechazadas por la UEPC tuvieron como eje los aumentos
automáticos por inflación, con un criterio uniforme para todos los sectores de
la educación. Ahora, y aún en etapa de evaluación, Llaryora analiza correrse de
esa lógica y avanzar hacia un esquema de incrementos escalonados por
categorías.
“El problema es que hay muchos sectores en la
educación, pero los que más nos preocupan son los maestros que están frente a
los alumnos que cumplen 22 horas semanales. Notamos que es el sector en el cual
hay más descontento con lo que cobran”, deslizó otra fuente oficial a La Voz del Interior.
Ganar
tiempo
En el
Gobierno provincial aseguran que no hay intención de prolongar el conflicto y
que existe comprensión sobre el reclamo docente. Sin embargo, la estrategia
para encauzar la negociación empieza a reconfigurarse.
En ese
sentido, Llaryora evalúa un cambio en la arquitectura de la oferta, atento a lo
que surge de las asambleas escolares: allí, el pedido se inclina por aumentos
porcentuales –y remunerativos– por sobre un refuerzo del Fondo de Incentivo
Docente (Fonid), como el que incluyó la tercera propuesta.
Con este
escenario, cerca del gobernador admiten que se tomará el tiempo necesario para
rediseñar el ofrecimiento. Por eso, crecen las probabilidades de que entre
lunes y martes se solicite la conciliación obligatoria ante la Secretaría de
Trabajo de la Provincia.
“No está
definido, pero hay muchas chances de pedir la conciliación, por 10 o por 15
días hábiles, para sacar del medio la presión de los paros”, confió otra fuente
oficial.
El
miércoles pasado, tras el anuncio del paro de 72 horas por parte del gremio, la
primera reacción del Gobierno fue condicionar una nueva oferta a que la UEPC
levantara la medida de fuerza. Esa alternativa ya quedó descartada.
Ante un
sondeo informal, la respuesta desde la conducción del gremio fue tajante: “No
hay margen político para levantar un paro sin consultar con la asamblea
provincial”.
Con ese
telón de fondo, el margen de maniobra del Gobierno para evitar la protesta es
prácticamente nulo. Por eso, aunque sin confirmación oficial, en el Centro
Cívico dan por hecho que habrá conciliación obligatoria.
La decisión
final, no obstante, está en manos del gobernador, quien deberá definirlo entre
lunes y martes. El tiempo apremia: el miércoles comenzará la primera jornada de
paro, con movilización callejera en la ciudad de Córdoba.
Paro y
manifestación
El paro de
72 horas lanzado por el gremio docente (UEPC) incluye una movilización en la
ciudad de Córdoba para el próximo miércoles, en la primera de las tres jornadas
de protestas.
El reclamo
callejero es otro elemento que se analiza en el Centro Cívico para pedir la
conciliación obligatoria. En la ciudad de Córdoba, hay un fuerte enfrentamiento
entre la delegación Capital y la conducción provincial del gremio que lidera
Roberto Cristalli.
Algunos
funcionarios llaryoristas que conocen de esta pulseada consideran –por lo bajo–
que "es imprescindible" que el gobernador pida la conciliación para
evitar que la interna gremial se refleje en las calles, con posibles
enfrentamientos.