“De toda crisis nace una oportunidad”, dicen algunos que son optimistas al momento de emprender. Tal vez fue la premisa de Víctor Naz cuando el país se retorcía a finales de 2001. Allí decidió emprender con Disegno Sillas. Por ese entonces junto a su hermano, en un pequeño galponcito que vio las primeras producciones de sillas para vender en la ciudad y zona a través de un revendedor.
Hoy, a 24 años de aquel inicio, junto a su hijo Valentín, la empresa familiar cuenta con una producción que llega a venderse a cualquier punto del país, y además ofrecen sus sillas y mesas en un espectacular local de Bv. 9 de Julio 2510.
“Formalmente arrancamos a la salida de la crisis de 2001, fue la que nos empujó a ir por ese lado porque en ese momento el rubro silla, muebles y estaba surgiendo y no había forma de traerlo de afuera. Arrancamos entre fines de 2001 y principios de 2002, ya 24 años pasaron”, recuerda con una especie de nostalgia y orgullo Víctor Naz en su visita a Déficit Cero el programa conjunto entre Up San Francisco y 3564 Stream TV.
“Tuvimos la suerte de dar con una persona que viajaba por la zona y tenía una cartera de clientes y nos preguntó si nos animábamos hacer sillas. Después de prueba y error dimos con algunos modelos que se empezaron a vender”, explicó y remarcó que como en muchas grandes fábricas, “hay una historia de trabajar todos los días, la mujer, hijo, hermana, hasta domingos a la noche porque no había remplazo”.
La renovación
Desde hace algunos años se sumó a la empresa familiar Valentín, el hijo de Víctor, quien le dio el impulso para modernizar la comercialización de esos productos a través de internet, páginas de compra venta y la propia página web.
Hoy la empresa cuenta con una página (www.disegnosillas.com), donde los clientes pueden comprar las sillas y mesas desde cualquier parte del país.
“Cuando me sumé a la fábrica me di cuenta que tenía la oportunidad de mejorar el comercio electrónico, aprovechando con la inteligencia artificial también”, destacó Valentín.
A la vez indicó que todo fue mejorando la página web, los videos y el marketing de la empresa. “Esto también motivó a que se pueda impulsar la idea de un local de venta al público, solo que necesitaba alguien que me empuje y Valentín se metió de cabeza con el proyecto”, reconoció Víctor.
Hoy la empresa vende todo tipo de juego de comedor y ofrecen calidad y buen precio con la posibilidad de financiar hasta en 12 cuotas. “Apuntamos a un producto de calidad y que dure”, aseguran.