“Claro que se puede. Nos llaman de distintos
lugares de la provincia para conocer el plan, las ordenanzas para poder
ejecutarlos. Fuimos asesores de muchos municipios”, asegura Gustavo Benedetti, intendente de
Arroyito, quien hace unos días entregó dos nuevas viviendas municipales y lleva
en lo que va de su gestión –casi siete años- 257 unidades habitacionales
levantadas.
Si bien no podrá ser reelegido en 2027,
Benedetti pretende que dicha política de Estado que lleva más de dos décadas
siga vigente. Y para ello, piensa en intensificar el programa.
“Tiene que haber una decisión política de
construir viviendas. Hay cuestiones que afronta el municipio y no están en el
costo final. La dirección técnica de profesionales, la estructura, la
logística, herramientas y máquinas para aperturas de calles. Muchas veces la
gente que recibió la casa y te dice ‘yo la pagué’ y es cierto, pero también hay
todo un esfuerzo detrás del municipio”, explicó en diálogo con Up.
Pensando en un banco de viviendas
Benedetti valoró poder administrar el programa
de construcción de la casa propia como un sistema mixto entre lo público y
privado, donde el municipio facilita el terreno, arma la infraestructura de las
calles, lleva los servicios y lo invertido se termina recuperando con el pago
de las cuotas de los adherentes y de quienes terminan adquiriendo las casas.
Según datos oficiales, en los últimos 20 años
Arroyito creció urbanísticamente con un 30% del aporte municipal con sus
viviendas, el resto fueron inversiones privadas.
Antes de cerrar su segundo mandato, el
intendente plantea transformar la Dirección de Viviendas en un Banco de
Viviendas, que siga funcionando como algo mixto entre lo público y privado,
aunque con algunas modificaciones. Este plan le va a dejar al próximo
intendente, aclaró, por los cuatro años que tendrá por delante un monto mensual
equivalente a tres casas por mes.
“El próximo programa debe tener mayor
participación del propietario. Un banco implica una administración sumando también
a los albañiles que estuvieron todo el proceso desde el 2005 cuando iniciamos
este programa. Que el programa se regenteado por la municipalidad pero que haya
una mesa ejecutiva con un futuro propietario siendo parte del control, opinando
sobre el uso de los recursos. La idea es despolitizar el programa y que se
intensifique el sistema mixto entre lo público y privado”, pensó.