La Municipalidad de San Francisco
realizó una prueba piloto en barrio Bouchard, donde se pavimentaron, con
asfalto en frío, los primeros 100 metros de calle Fleming, entre avenida
Antártida Argentina y Juan Díaz de Solís. Según explicaron, la nueva tecnología permite agilizar
los tiempos de ejecución, simplificar los trabajos de mantenimiento y reducir
el uso de materiales y horas máquina. El objetivo es evaluar su aplicación en
otros sectores de la ciudad que reúnan las condiciones necesarias
Se trata de una alternativa tecnológica al pavimento
rígido que, de acuerdo con las características de cada sector, permitirá
avanzar con la pavimentación de distintas calles de la ciudad de manera más
rápida, con menor impacto durante la ejecución y con un mantenimiento posterior
más sencillo.
El intendente Damián Bernarte
destacó que esta experiencia genera un cambio significativo para una ciudad que
históricamente utilizó principalmente el hormigón para sus calles.
“Solamente quien no tiene
asfaltada u hormigonada la calle puede darle el valor que una obra de este tipo
genera en cada uno de los vecinos”, afirmó el intendente.
Bernarte recordó que las únicas
calles que contaban con asfalto en la ciudad eran la avenida de los
Inmigrantes, en el acceso central a Plaza San Francisco, y las calles que
rodean la plaza de ese barrio.
La experiencia despertó además el
interés de representantes de otros municipios. Según explicó el intendente,
“dirigentes de distintos centros vecinales de San Francisco y representantes de
municipios de Córdoba y Santa Fe se acercaron para conocer el sistema, a partir
de los resultados observados en la prueba piloto”.
“La calidad, la terminación de la
obra y el tiempo de ejecución hacen que esto marque un nuevo hito histórico en
la ciudad. Este sistema llegó para quedarse”, sostuvo Bernarte.
“El objetivo, agregó, es que esta
alternativa permita incrementar el ritmo de pavimentación, generando más calles
pavimentadas en menor tiempo y, consecuentemente, mejorando la calidad de vida
de los vecinos”.
Continuar haciendo obra pública
en un nuevo contexto
El intendente también puso en
contexto la incorporación de esta tecnología dentro de la estrategia general de
obra pública municipal.
“Continuamos con la obra pública,
tratando de encontrar nuevas soluciones a problemas que durante décadas
existieron en la ciudad”, expresó Bernarte, quien remarcó la necesidad de
trabajar con alternativas de calidad que, al mismo tiempo, sean compatibles con
la realidad económica actual.
En ese sentido, explicó que el municipio
busca incorporar nuevas herramientas y modalidades constructivas que permitan
afrontar las obras inicialmente y luego avanzar, cuando corresponda, mediante
los mecanismos de contribución por mejoras.
“Es calidad y la posibilidad de
aggiornarnos a esta realidad económica también”, resumió.
Por su parte, el secretario de
Infraestructura de la Municipalidad de San Francisco, Carlos Ortega, destacó la
importancia de la experiencia y consideró que se trata de “un día histórico”,
al remarcar que por primera vez el municipio está probando esta nueva modalidad
de pavimentación.
Por su parte, el director técnico
de la empresa Aivel, Guillermo Velásquez, explicó que una de las principales
diferencias respecto del pavimento rígido está en el tratamiento previo de la
base. “Se debe recompactar a niveles mucho más altos, a densidades más altas y
generar declives adecuados para el escurrimiento”, señaló.
La tecnología utiliza una
emulsión asfáltica que no requiere temperatura para su aplicación, permitiendo
generar una capa de rodamiento impermeable y sin juntas. En este caso, la capa
de asfalto ejecutada tiene un espesor de seis centímetros.
Una alternativa con mayor
velocidad de ejecución
Uno de los principales beneficios
de esta tecnología está relacionado con los tiempos de obra. A diferencia de
otros sistemas constructivos, el asfalto en frío permite una ejecución más
rápida y reduce las molestias que habitualmente generan las obras de
pavimentación durante períodos prolongados.
“Es un material que no tiene
junta, la velocidad de instalación es alta y la durabilidad es la misma que la
del hormigón si las condiciones de uso y de instalación son las adecuadas”,
explicó Velásquez.
Además, el sistema genera un
impacto menor sobre el entorno durante la ejecución. En este sentido, se
destaca la posibilidad de evitar que durante semanas haya equipos y movimientos
de suelo frente a los domicilios de los vecinos.
También presenta ventajas en
materia de mantenimiento. Según se explicó, las reparaciones son de menor
volumen y requieren menos tiempo, materiales y horas máquina. Esto permite
reducir considerablemente el consumo de combustible, los materiales utilizados
y la generación de residuos derivados de las tareas de mantenimiento.
Desde el punto de vista
ambiental, la utilización de esta tecnología también representa una reducción
en la huella de carbono, debido a la menor cantidad de materiales y horas de
maquinaria necesarias para la ejecución y conservación de la calzada.
No todas las calles requieren el
mismo tratamiento
Desde el área de Infraestructura
se aclaró que el asfalto en frío no es una solución aplicable a todos los
sectores de la ciudad, sino una alternativa que resulta conveniente cuando
determinadas condiciones están dadas.
La tecnología puede implementarse
especialmente en calles que ya cuentan con una infraestructura urbana
consolidada, como cordón cuneta, bocacalles pavimentadas, sistemas de
escurrimiento pluvial resueltos y las redes de servicios ya ejecutadas,
quedando pendiente únicamente la pavimentación.
En esos casos, el trabajo sobre
la base vial adquiere un rol fundamental. Si bien requiere un control y una
compactación exigentes, las características de las calles que llevan muchos
años consolidadas y en uso permiten que determinados sectores sean aptos para
este tipo de intervención.
“Es una tecnología distinta a la
del hormigón, con distintas prestaciones”, explicó Velásquez, al tiempo que
remarcó que, cuando las condiciones son adecuadas, puede ofrecer una
durabilidad comparable a la del pavimento rígido.
Una experiencia que busca
multiplicarse
La intervención realizada en
barrio Bouchard tiene como objetivo funcionar como una muestra y experiencia
piloto, que permita analizar el comportamiento de la nueva tecnología y
determinar su posible aplicación en otros barrios.
La pavimentación de los primeros
100 metros de calle Fleming representa así una primera experiencia para San
Francisco con una tecnología que combina rapidez de ejecución, menores requerimientos
de mantenimiento y una reducción en el uso de recursos, abriendo la posibilidad
de incorporar nuevas alternativas para continuar ampliando la infraestructura
vial de la ciudad.