Se trata de Sandro Márquez, Juan Pablo
Ferreyra, Diego Carrizo y María Inés Ceballos, quienes encontraron un bolso con
dinero y pertenencias personales mientras realizaban tareas de limpieza y
acopio en Plaza Vélez Sarsfield y decidieron devolverlo a su dueña
En tiempos donde muchas veces las noticias
negativas ocupan el centro de la escena, un gesto simple pero profundamente
humano logró conmover y devolver esperanza. Por esa razón, el intendente Damián
Bernarte recibió y reconoció en el municipio a cuatro integrantes de la
cooperativa “San Francisco Recicla”, quienes protagonizaron una acción de
honestidad y solidaridad que rápidamente trascendió en la comunidad.
El encuentro se desarrolló junto al secretario
de Servicios Públicos, Hobey Salvático, y al director general del área, Darío
Muratore. También participaron la presidenta y la tesorera de la cooperativa, Luciana
Marchi y Norma Puchetta.
Todo ocurrió el pasado 8 de mayo, cuando Sandro
Márquez, Juan Pablo Ferreyra, Diego Carrizo y María Inés Ceballos realizaban
tareas de limpieza y recolección de hojas en plaza Vélez Sarsfield, sobre calle
J. J. Paso, frente al Instituto San Francisco de Asís. En medio de su trabajo
encontraron un bolso abandonado. Dentro había ropa de bebé, documentación
personal, tarjetas bancarias y dinero en efectivo.
Lejos de ignorar la situación o quedarse con lo
encontrado, los trabajadores comenzaron a preguntar a las familias presentes en
la plaza si alguien era el dueño del bolso. Al no encontrar respuestas,
decidieron dirigirse hacia la Policía con la intención de entregarlo. Sin
embargo, en ese trayecto recibieron el llamado de Darío Muratore, quien les
informó que la propietaria había denunciado el extravío a través de la Línea de
Atención al Vecino 103.
Gracias a esa rápida comunicación, el bolso
pudo regresar a manos de su dueña pocas horas después, generando un enorme
alivio y una profunda emoción.
Durante el reconocimiento, el intendente
Bernarte destacó el enorme valor del gesto: “Generalmente predominan las malas
noticias y muchas veces pasan desapercibidas las buenas acciones. Devolver lo
que no es propio debería ser algo natural, pero lamentablemente hoy no siempre
sucede. Por eso creemos importante reconocerlos y agradecerles”.
Además, agregó: “Este reconocimiento quizás no
tenga un gran valor material, pero sí representa el agradecimiento sincero de
toda la comunidad de San Francisco por el ejemplo que dieron”.
Con humildad y emoción, los integrantes de la
cooperativa relataron lo vivido aquel día y aseguraron que desde el primer
momento tuvieron claro que querían devolver el bolso a su dueña. También
agradecieron la posibilidad de ser recibidos por las autoridades municipales y
valoraron el acompañamiento recibido.
“Desde un primer momento nuestra intensión fue
devolver el bolso a su dueño, por eso nos movimos y preocupamos para poder dar
con el mismo. Afortunadamente logramos que eso ocurra y estamos muy satisfechos
con ello”.
Actualmente, los cuatro forman parte de la
cooperativa “San Francisco Recicla”, que desarrolla sus actividades en el
corralón municipal, trabajando en la clasificación, recuperación y
acondicionamiento de residuos sólidos urbanos, además de impulsar acciones
vinculadas a la educación ambiental.
Más allá del trabajo cotidiano que realizan,
aquel gesto espontáneo dejó una enseñanza que trasciende cualquier tarea: la
honestidad, la empatía y la solidaridad siguen presentes en los pequeños actos
que construyen comunidad.