Según el informe elaborado por Fundación Éforo dio cuenta de que la
deuda escaló de $337.000 a más de $1.000.000. Además, paralelamente, el acceso
al crédito crece, aumenta la morosidad y cada vez es más difícil cumplir con
los compromisos de pago de los hogares.
En este contexto, el informe elaborado por
Fundación Éforo marca que, igualmente, el sistema de crédito argentino continúa
expandiéndose, pero con la señal ascendente de inconsistencia financiera en los
hogares argentinos.
Según el informe, los datos relevados muestran
que, en los últimos dos años, las personas endeudadas mediante los proveedores
no financieros pasaron de 9,5 millones a 11,3 millones, siendo asistidas por
entidades como fintech, mutuales y tarjetas no bancarias. A su vez, en el mismo
tiempo, el volumen total financiado creció de $3,2 billones a $11,8 billones.
Crece la morosidad
El informe de Éforo también da cuenta del
incremento sostenido de la morosidad, marcando que, en relación con los
préstamos otorgados por bancos privados, el incumplimiento se corrió del 4,5%
al 10,6%. Además, en el segmento de proveedores no financieros se ubicó en el
16,2% y las tarjetas no bancarias registraron una mora del 14,5%. Estas son un
instrumento de financiamiento principal para el consumo.
Al respecto, la vicepresidenta de Fundación
Éforo, Carla Pitiot, dijo que “los
datos muestran una realidad ambivalente. Más argentinos acceden al crédito,
pero una parte creciente de los hogares lo hace en condiciones cada vez más
exigentes y con mayores dificultades para sostener sus compromisos financieros.
El aumento simultáneo de la deuda promedio y de la morosidad sugiere que
estamos frente a una señal de alerta que merece seguimiento, especialmente en
los sectores de menores ingresos”.
El costo del crédito, otra de las
preocupaciones
Mientras las tasas para los préstamos
personales en bancos rondaron entre el 70% y el 90% nominal anual en 2025 y
comienzos de 2026, en los proveedores no financieros promediaron el 129%,
indica el informe, ampliando las dificultades de pago para quienes tienen menor
acceso al sistema bancario tradicional.
A pesar de esta situación, una de las
excepciones es que el crédito hipotecario se recuperó de manera significativa.
El crecimiento real interanual fue superior al 50% y los niveles de mora,
considerablemente más bajos que el promedio del sistema.