Días atrás la Policía de Córdoba detuvo en San
Francisco a un joven de 20 años acusado de haber estafado alrededor de $200 millones
mediante supuestas inversiones financieras que ofrecía a fieles de una iglesia
evangélica, según informó la fiscalía que investiga al menos cinco casos y
anticipa que podrían aparecer nuevas víctimas. El detenido fue identificado
como Agustín Ezequiel Schiro Avaro, quien quedó imputado por estafas
reiteradas.
Cómo actuaba
Según la fiscalía de Córdoba a cargo de la causa, las denuncias señalan que Schiro Avaro captaba
a sus víctimas dentro del ámbito religioso, donde asistía con frecuencia y donde
habría generado la confianza necesaria para convencerlas de entregar sus
ahorros con la promesa de obtener importantes ganancias. La causa se inició en
junio, cuando comenzaron a presentarse los primeros testimonios.
Según la investigación, el acusado se
presentaba como trader y aseguraba invertir el dinero en operaciones
financieras, pero los rendimientos prometidos nunca llegaron. Los primeros
cinco denunciantes suman un perjuicio estimado en más de $29 millones y 114.760
dólares, aunque los investigadores estiman que el monto total ronda los $200
millones.

¿Qué es un trader?
Un trader es una persona que compra y vende
activos financieros, como acciones, divisas o criptomonedas, en los mercados
con el objetivo de obtener beneficios de las fluctuaciones de los precios. A
diferencia de un inversor a largo plazo, el trader se enfoca en operaciones de
corto o medio plazo, buscando capitalizar los movimientos del mercado.
Utilizaba la iglesia para captar gente
El joven fue detenido días atrás en San
Francisco, adonde habría intentado refugiarse tras conocerse las primeras
denuncias, y luego fue trasladado a la Cárcel de Bouwer. Las autoridades
adelantaron que será indagado en las próximas horas, tras lo cual regresará al
establecimiento penitenciario.
Desde la fiscalía remarcaron que, por el
momento, no se investigan maniobras con criptomonedas, sino supuestas
inversiones en la Bolsa de Valores formalizadas a través de contratos de
servicios firmados por los propios denunciantes. También destacaron que el
acusado tenía influencia dentro de la iglesia, donde dictaba cursos de trading.
Los investigadores sospechan que podría haber
más personas damnificadas, tanto en Córdoba capital como en San Francisco. En
este marco, continúa la recolección de pruebas y la fiscalía no descarta que
nuevas víctimas se presenten a denunciar en los próximos días.