El
concejal de Hacemos Unidos por San Francisco, Matías Beccaría, sostuvo este jueves que la Municipalidad no tiene
un problema de endeudamiento, como expresa la oposición, y que la decisión de ajustar puertas adentro obedece al momento de crisis nacional económica que se
vive actualmente.
Los
comentarios del edil surgieron al justificar en el recinto las medidas tomadas el martes por
el intendente Damián Bernarte, donde
se busca achicar el gasto público municipal, en defensa del proyecto de
ordenanza que pasó por el Concejo Deliberante.
“Sabemos
que vivimos tiempos muy difíciles, de crisis económica provocada por las
decisiones políticas del gobierno del presidente Javier Milei, que redujo las
transferencias a los municipios”, cuestionó.
En
ese marco, agregó que muchos municipios de todo el país han emitido deuda solo
para afrontar gastos corrientes y operativos, pero explicó que no fue el caso
de San Francisco: “Nosotros no tenemos ese problema. No estamos endeudados”, afirmó.
Desde
el Ejecutivo se informó que se reducirá la estructura política con la
eliminación de dos secretarías, pasando de nueve a siete. Además, el 30% de los
cargos de la planta política serán reestructurados con menor rango, lo que
implicará una reducción en sus retribuciones y, por consiguiente, un ahorro
para el municipio. Estas decisiones buscan reforzar el compromiso con el
cuidado de las arcas públicas. A su vez, se dispuso el congelamiento de sueldos
de toda la planta política por un período mínimo de 120 días, incluyendo al
intendente y su equipo de gestión.
Austeridad
“precautoria”
Beccaría
sostuvo que la medida de austeridad es “precautoria” y no por endeudamiento. Luego
indicó que subieron un 40% la demanda de medicamentos, además de demandas en salud,
educación, atención de necesidades básicas, leche, garrafas, pañales”.
“Se
tomaron medidas a comienzos de año con la reducción del 20% de la planta
política. Se esperó el resultado del pago al contado, con un superávit en
febrero, claramente distinto a otros años. Se esperó también la recaudación por
cuota, que comenzó a caer. Por eso se están tomando decisiones para prever lo
que se viene: un futuro inmediato oscuro”, vaticinó.
En
el final respondió a otras críticas de la oposición respecto a la cantidad de
empleados municipales: “En este municipio no sobran empleados. Cada trabajador
tiene una función y el municipio los necesita para sostener los servicios que
presta”, cerró.
La
oposición acompañó con críticas
Los
dos bloques opositores, tal como adelantó Up,
votaron a favor de la medida, acompañando pero con duras críticas a la gestión de Bernarte.
Cecilia Roffé (San Francisco Cambia): “El
intendente Bernarte, además de ser un pésimo administrador de los impuestos más
caros de la provincia, no cumplió su palabra. El rojo en los balances demuestra
que sí tienen deuda”, señaló y calificó la medida como una “venta de humo”. “Que
hagan un enroque de secretarios o de funcionarios no significa nada. El
municipio está en rojo”, cuestionó.
Marco Puricelli (Juntos por el Cambio): “Lo
más grave es no haber logrado interpretar a tiempo el momento que le toca
gobernar. Si la realidad económica de hoy es la misma que se preveía en enero
del año pasado, esto ya hace tiempo que el intendente sabía que, al ritmo de
gasto, al ritmo de nombramientos, con la estructura política que generó, con
las tercerizaciones de los servicios y con la estrategia que planteó, se iba a
encontrar con este escenario”.
Pablo Terraf, Camila Pérez y
Luciano Stoppani (PRO): “Cuando ingresó Bernarte creó nuevas secretarías que rechazamos
por considerar que no eran necesarias y nombró más gente, ahora reduce
secretarías. Parece que perdió el rumbo”.