Con la intención de hacer ruido en el arranque de año, desde la Unión Cívica Radical de San Francisco, junto a la Juventud
Radical, lanzaron duras críticas a la gestión del medioambiente que tiene la
ciudad y apuntaron principalmente a la deuda eterna que existe con el tratamiento de basura en el relleno sanitario.
“Aunque oficialmente se lo conoce como relleno
sanitario, el predio funciona desde hace años como un basural a cielo abierto,
sin un sistema integral de tratamiento, separación y reciclado de los residuos.
La mayor parte de la basura termina siendo enterrada sin los controles
ambientales adecuados”, enfatizaron desde el espacio que tiene como principales
referentes al concejal Marco Puricelli y el tribuno de cuentas Cristian
Canalis.
En este sentido, indicaron que, desde hace más
de 10 años, distintas gestiones municipales vienen prometiendo la construcción
de una planta recicladora, una infraestructura clave para reducir el impacto
ambiental, generar empleo y avanzar hacia una ciudad más sustentable. “Sin
embargo, esa promesa nunca se concretó”, cuestionaron.
En esta línea, si bien reconocieron que en la
actualidad existen algunas iniciativas puntuales, como la recolección de aceite
usado de la gastronomía, el acopio de pilas y el trabajo de una cooperativa de
recicladores, consideraron que “estos esfuerzos apenas alcanzan a reciclar
menos del 5% del volumen total de residuos que genera San Francisco”.
A través de tres mensajes complementarios el
radicalismo busca visibilizar la problemática, interpelar a la gestión
municipal y abrir el debate público sobre el futuro ambiental de la ciudad.
“San Francisco sigue enterrando la basura en
lugar de gestionarla”, señaló Gastón Aranda, presidente del comité local de la
UCR.
“Sin una política ambiental seria, seguimos
perdiendo la oportunidad de cuidar el ambiente, generar empleo y mejorar la
calidad de vida de los vecinos”, apuntó el edil Marco Puricelli.
Pedidos
Tras las críticas, desde el espacio remarcan la
necesidad de avanzar con una planta de reciclado real y operativa, políticas de
separación de residuos en origen, mayor inversión en economía circular y
transparencia en la gestión de los residuos.
“El basural no puede seguir siendo una promesa
incumplida. Es hora de pasar de los anuncios a las soluciones concretas”,
expresó Canalis.