Mientras la Municipalidad de San Francisco y el Gobierno provincial
avanzan a paso firme con las obras de la Universidad Provincial y la apertura
de la Plaza Cívica, desde el bloque opositor Juntos por el Cambio insisten en
que la otra gran obra prevista, no debe realizarse en la actual playa de
estacionamiento de Bv. 25 de Mayo y Pellegrini.
A los argumentos ya expuestos por el tránsito, estacionamientos, escuelas cercanas, ahora compartieron un informe asegurando
que el costo ambiental será alto y se podrían perder 49 árboles de más de 60
años para construir la nueva Central de Policía.
“El costo ambiental de avanzar sin planificación: se perderán 49 árboles
de más de 60 años para construir la nueva Central de Policía, algo que ya
sucede en la apertura del Centro Cívico”, indicaron a través de un informe
realizado por el Instituto para el Futuro.
En esta línea, el concejal, Marco Puricelli, sostuvo: “El proyecto para
instalar la Central de Policía en el predio de la playa de estacionamiento General
J. de Arenales implica la tala de 49 árboles maduros, pertenecientes a especies
como sófora, algarrobo negro, álamo de frémont y ciprés común, que forman parte
del paisaje urbano desde hace más de seis décadas”.
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Por su lado, el edil Pablo Terraf, indicó el impacto ambiental no será
menor. “Se liberarán 98 toneladas de CO₂, equivalente a lo que emiten 20 autos
durante un año”, evaluó, conforme con los resultados de este estudio
introductorio frente a esta problemática.
El informe que expone el sector opositor marca que se dejarían de
producir casi 5 toneladas de oxígeno anuales, el necesario para que respiren 20
personas al año.
“La compensación total exigiría plantar al menos 100 árboles nuevos y
mantenerlos durante 50 años para alcanzar el nivel actual de captación de carbono”,
aclaró Luciano Stoppani, presidente del bloque de JxC.
Además, agregó: “Se perderán importantes servicios ecosistémicos como la
regulación térmica, la filtración de agua, la protección del suelo y la
biodiversidad urbana”.
En este sentido, advierte que las decisiones urbanas deben considerar el
impacto integral sobre el ambiente y la calidad de vida. “Reemplazar un espacio
verde y de estacionamiento estratégico en el centro de la ciudad, sin
planificación participativa ni medidas de compensación efectivas, afecta
directamente al comercio, la movilidad y el desarrollo sostenible del corazón
urbano, y humano,” cerró Camila Sol Pérez, concejala del bloque que articuló
este informe.