Marcelo Valverde, referente de la Red Solidaria en San
Francisco, pasó días atrás por el programa Déficit
Cero (Up + 3564 Stream TV), donde presentó una nueva edición de la campaña
“Frío Cero” pero además analizó el momento actual de crisis económica lo que
potencia las necesidades de muchos sanfrancisqueños. También resaltó la tarea
de merenderos y aclaró que San Francisco es una “ciudad muy solidaria”, aunque
agregó que hoy existe una desconfianza ante discursos que “bajan de arriba” y
generan dudas en la gente.
- ¿Hace tiempo te involucraste con Red
Solidaria, te han tentado con participar en política?
- En alguna
oportunidad sí, pero dije que no. Creo en la importancia de la política y me
encantan todos los que se involucran en ese barro, entre comillas, porque es de
donde se cambian las realidades. Pero yo creo que tenés que tener una vocación
y la mía es ir por este lado, de estar siempre atento a las problemáticas y en
conjunto con el gobierno de turno, con los medios que nos dan una mano y en
conjunto con los credos, ayudar desde otro lado. Se hicieron varias cosas desde
distintos espacios, el Refugio Nocturno es muy valorado, es una felicidad
extrema saber que hay un montón de personas que no duermen más en la calle.
- ¿Cómo viene el año para Red Solidaria?
- Como
dije, el Refugio nos vino a alivianar el trabajo pero hay chicos que por ahí
que no quieren ir por distintas cosas personales. Por eso le pedimos a la
sociedad que redoble el esfuerzo y que avise si observa gente durmiendo en la
calle y evitar casos como ya han sucedido en otros lugares de muertes por
hipotermia. Le pueden avisar a Red Solidaria. Nosotros podemos asisitir con una
bebida caliente, comida, ropa. Y charlamos un rato de qué le está pasando,
siempre son chicos con alguna problemática. Desmentimos que alguien quiere
dormir en la calle solo por el hecho de quererlo hacer. Detrás existen
historias muy duras.
- ¿La campaña Frío Cero en qué consiste?
- La
idea es sencilla y requiere que los vecinos donen ropa de abrigo, frazadas y
calzado apto para la temporada invernal. La campaña tiene como finalidad ayudar
a paliar las necesidades inmediatas de familias que no tienen suficiente abrigo
o cómo calefaccionarse. Cualquier información o coordinación para donaciones
debe realizarse primero comunicándose al 3564 619188 o por las redes sociales
de Red Solidaria San Francisco. Además, el supermercado Chapulín tiene un
chango solidario a la salida donde se puede dejar un alimento que luego pasamos
a retirar.
- En el inicio de la charla hablabas de meterse
en el barro. ¿En tu caso cómo fue meterte en este “barro” y seguir vigente
después de tantos años?
- Me
volviste muchos años atrás, unos diez. No pasó nada trascendental en mi vida,
que me hizo ver una cosa. Era una hipoteca moral que tenía, de decir, tengo un
techo, unos kilos de más por comer bien. Vi en Red Solidaria, puntualmente,
algo que no es una fundación, no es una asociación civil, no tiene personería,
es un voluntariado abierto donde pueden venir distintos credos, distintas
ideologías y la idea es mirar a uno que la está pasando mal y darle una mano.
- Han pasado por este estudio referentes
sociales como Andrea Carrasco, Claudia Lenis, la “Negra” Romero y hablando de
esto destacaron que existe hoy una sensación de que mucha gente está desanimada
en colaborar. ¿Vos cómo lo ves?
- Primero quien indicar que San Francisco tiene vecinos comprometidos y si
no se dona por un lado, se dona por el otro. Siempre atentos en las situaciones
más al límite. Eso es muy destacable. Respecto a la pregunta quiero usar las
palabras correctas, por ahí hay una bajada de línea donde a lo solidario lo
asocian a algo turbio, a algo mal visto, y cuando tenés esa bajada de línea hacia
abajo de los capos que hoy que manejan el país por ahí la gente se confunde, y
dice, ‘no voy a donar acá porque me parece que no va a llegar’. Esa es la
pequeña diferencia que encuentro hoy. Y en San Francisco no hay nada más
alejado de esa realidad, mucha gente pone su tiempo, su compromiso. El trabajo
de los merenderos es algo admirable, ponen su casa, dan de comer a los chicos.