Luciano
Baili (29) encontró a un hombre de campo caminando el
pasado 7 de mayo, cuando viajaba en su automóvil Ford Fiesta de color negro por
un camino rural, en una zona cercana a la localidad de Marull. Cuando lo alcanzó
frenó la marcha, bajó la ventanilla y le dijo sin vueltas: “Vengo a esconder marihuana”. Sorprendido, el campesino trató de
correrlo: “Retirate del campo porque aquí hay cámaras de seguridad”, le señaló.
El auto salió raudamente hacia un monte que se
encontraba a unos pocos metros pasando en cercanías de un tambo y lo perdió de
vista. Sin embargo, minutos más tarde, el mismo vehículo volvió a aparecer por
la zona. El hombre que retornaba a su casa caminando observó que el conductor
bajó y se adentró entre pastizales y árboles y que, luego, salió con un bolso
azul en la mano para marcharse definitivamente.
Según la investigación, Baili tomó un camino
rural de ripio en dirección a la localidad de Marull, en su recorrido desde la
ciudad de Córdoba hasta la de Morteros. El objetivo habría sido transportar casi
medio kilo de marihuana, la cual se encontraba acondicionada en dos bolsas “Ziploc”
en el interior de una mochila azul.
Detención y cambio
La detención de Baili se produjo alrededor de
las 16 de ese 7 de mayo.
Tenía en su poder el bolso con la droga, un teléfono
celular y dinero en efectivo. Si bien intentó fugarse por caminos aledaños al
ver a los policías que lo interceptaron, avisados de que iba a pasar por el
lugar, no pudo lograrlo porque se topó contra una tranquera que le impidió
seguir huyendo.
La causa recayó primero en la Fiscalía de Lucha
contra el Narcotráfico que en ese momento era subrogada por Oscar Gieco. Una semana después, el
Juzgado de Control de la Quinta Circunscripción del Poder Judicial de Córdoba
declaró la incompetencia material de ese tribunal para intervenir en el caso y ordenó
la remisión al Juzgado Federal de San Francisco. Así llegó el turno de la
fiscal federal María Marta Schianni.
Pruebas que comprometen
Analizado el teléfono celular de Baili, los
pesquisas hallaron en la aplicación “Google fotos” archivos con imágenes y
videos de los años 2016 a 2024, que guardarían relación con la posible tenencia
y venta de marihuana.
Asimismo, se advirtió que un contacto
identificado como "Sashi" con fecha 4 de mayo de 2025, le envió
videos donde aparentemente estaría manipulando una sustancia pulverulenta de
color blanco que posiblemente se trataría de cocaína. A ello se le sumaron
audios y mensajes de texto con conversaciones relacionadas al intercambio de
estupefacientes.
También se pudo visualizar en la aplicación
"Telegram" que Baili integraba dos grupos de venta y comercialización
de drogas, donde al menos en uno realizó publicaciones.
Procesamiento sin prisión
Baili fue procesado en las últimas en calidad
de “presunto autor del delito de transporte de estupefacientes sin autorización
o con destino ilegítimo” (arts. 5 inc. “c” de la Ley 23.737, 306 del CPPN y 45
del Código Penal), sin prisión preventiva y en consecuencia disponer la
libertad bajo caución real fijada en la suma de $15.000.000.
A su vez, la fiscal Schianni le impuso la
prohibición de salir del país y el cumplimiento de las siguientes condiciones: la
obligación de comparecer semanalmente ante el Juzgado Federal de la ciudad de
Córdoba; fijar domicilio y comunicar al Tribunal cualquier cambio o ausencia
del mismo por un plazo mayor a siete días, y comparecer a toda citación que sea
cursada por el Juzgado Federal. También se le trabó un embargo sobre sus bienes
hasta cubrir en total la suma de $1.500.000.