La
autopista 19, en el tramo San Francisco-Córdoba es una de las obras que desvela
al gobernador Martín Llaryora. Es por
ello que decidió hacerse cargo de los dos tramos que faltan terminar y que le
correspondía realizar a la Nación, la cual se terminó desentendiendo tras la
decisión de recortar la obra pública por parte del presidente Javier Milei.
Up ya había adelantado en el
mes de enero último que Llaryora había obtenido el visto bueno por parte del Tribunal de Cuentas de la Provincia de Córdoba para que se avance con los dos tramos
inconclusos. Esto le permite contar con los fondos para transferirle a la
empresa Caminos de las Sierras, para que luego llame a licitación. El dato no
era menor en ese momento si se tiene en cuenta que el Tribunal de Cuentas de
Córdoba, tiene mayoría opositora y es presidido por el juecista Beltrán Corvalán.
Una
traba
No
obstante, existiría una traba debido a que el Gobierno nacional todavía no
terminó de cerrar el litigio con una de las contratistas originales, a cargo de
uno de los tramos no finalizados. Aquí radica uno de los apuros de la
Provincia.
Tramos
incompletos
De
los casi 200 kilómetros del trazado, hay dos que quedaron frenados por
diferentes problemas en los gobiernos de Mauricio
Macri y Alberto Fernández.
La
traza se extiende a lo largo de 212 kilómetros, entre las ciudades de San
Francisco y Córdoba capital. Cuenta con ese primer tramo de 55 kilómetros,
entre la capital provincial y Río Primero, consolidado y finalizado hace años,
el cual fue ejecutado por el Gobierno de Córdoba.
A
este le sigue el trayecto habilitado entre Río Primero y Santiago Temple y el
tramo –inaugurado, pero no habilitado- entre Santiago Temple y la localidad de
Tránsito. La obra continúa con los 57,8 kilómetros ya habilitados y que unen la
ciudad de Arroyito con Cañada Jeanmarie.
Es
antes y después de este tramo donde la obra presenta trayectos inconclusos y
paralizados: 29,4 kilómetros entre Tránsito y Arroyito (avance del 50%) y otros
35,5 kilómetros entre Cañada Jeanmarie y San Francisco (avance del 25%).
La
idea de Llaryora, trascendió, es licitarlos esos dos segmentos en tres
concursos diferentes, con un plazo de obra de 18 meses. Con estos plazos, la
autopista hasta San Francisco debería estar inaugurada antes de fines de 2026.
Para
finalizar de una buena vez esta arteria se necesitarían unos 100 millones de
dólares. Cabe señalar que la Provincia presentó ése y otros proyectos de
infraestructura ante diferentes organismos de crédito para su financiamiento.