El año comenzó con una sonrisa para los 72 senadores
nacionales que ocupan una banca en el Congreso. Venció la resolución que
congelaba sus dietas y pasarán a cobrar a partir de este mes un salario que
rondará los $10 millones.
La medida, que caducó el 31 de diciembre, habilita a que
cada senador cobre unos $9,5 millones brutos en enero, salvo que se alcance un
acuerdo para prorrogar el congelamiento antes de la liquidación, prevista para
mediados de mes.
El aumento responde a un esquema automático: las dietas están
vinculadas a 2.500 módulos salariales del Congreso, más 1.000 módulos por
gastos de representación y 500 por desarraigo, informa el Diario Sol Mendoza.
Durante 2024, el valor de los módulos se incrementó, pero
los senadores no percibieron cambios debido a la resolución vigente. Con su
vencimiento, los cálculos vuelven a aplicarse sobre los módulos actualizados,
lo que genera un aumento considerable.
La polémica por este tema se intensificó en las últimas
semanas, especialmente tras la presión de la Casa Rosada y el pedido de varios
bloques opositores, como el PRO, La Libertad Avanza, la UCR y Provincias
Unidas, para que la vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel,
extienda el congelamiento por vía administrativa.
Sin embargo, Villarruel insiste en que la decisión debe
tomarse en el recinto y condiciona su firma a un acuerdo unánime de las
bancadas, incluyendo la de Unión por la Patria, que cuenta con 33 senadores.
El debate también está cruzado por tensiones políticas.
Sectores kirchneristas criticaron a Villarruel por no convocar una sesión la
semana pasada, y la situación se complicó tras la reciente expulsión del
senador Edgardo Kueider, detenido en Paraguay.
Algunos aliados temen que abrir el recinto permita la
asunción de una senadora camporista, lo que podría alterar las correlaciones de
fuerzas en debates clave, como el tratamiento del DNU sobre la deuda firmado
por el presidente Javier Milei.
Mientras tanto, los senadores recibirán en enero la segunda
parte de la “dieta 13“, aprobada en abril como compensación por la falta de
aguinaldo. Este monto asciende a $2,5 millones y, según fuentes del Senado,
ningún legislador expresó intención de renunciar a esa suma.
La vicepresidenta Villarruel también se vio envuelta en
cruces por redes sociales, donde respondió críticas asegurando que su sueldo
permanece congelado y desvinculándose de las decisiones sobre las dietas
senatoriales.